Ya estamos en diciembre, el mes de la Navidad, las fechas más señaladas para muchos. Es la época de pensar en la decoración para estos días tan especiales y también en las recetas con las que sorprender a los invitados, porque hay un montón de alternativas para dejar a todos con la boca bien abierta y, de paso, empaparse del tradicional espíritu navideño.

Y pocas cosas son tan de esta época que los turrones, que son grandes delicias. Los sabores son múltiples y sus opciones se cuentan por centenares e incluso miles. Es verdad que no es una opción especialmente sana, pero para unos días como excepción vale.

Estamos acostumbrados a comprarlos ya preparados, porque en realidad su precio no es elevado ni desorbitado. Se puede permitir sin ningún problema. Pero quizá no sabías que puedes hacerlo tú mismo en solo unos minutos y sin horno.

Muy crujiente

Uno de los más clásicos y que más triunfa es el clásico de chocolate con frutos secos, que generalmente son almendras, aunque también pueden ser otros.

De primeras será necesario que te hagas con un molde o que adaptes algo que tengas por casa para que tenga la forma de turrón, es decir, alargado, rectangular y bajo.

Necesitarás 200 gramos de chocolate, que puede ser negro, con leche o blanco, como más te guste, unos cuantos frutos secos y 100 ml de nata para montar.

A muy baja potencia en el microondas o al baño maría derrite casi la mitad del chocolate. Si se quema se arruina el turrón. Acto seguido, échalo en el molde y déjalo enfriar un poco hasta que se solidifique. Después calienta la nata en el microondas un minuto y medio a máxima potencia y junta con el resto del chocolate partido en trozos pequeños, porque el objetivo es que se derrita dentro de la nata por efecto del calor.

Quedará líquido, así que aprovecha para agregar ahí los frutos secos en trozos del tamaño que consideres, al gusto. Simplemente viértelo en el molde y espera a que se enfríe por medios naturales o, lo más fácil, en la nevera. Ahora bien, debe estar tapado para evitar que los olores alteren el sabor del turrón.

Y ya está. Así de rápido y de sencillo. Puedes hacer muchas pruebas, como echar otros frutos secos, utilizar trigo inflado para hacerlo tipo Suchard, poner pasas, galletas, esencia de vainilla, juntar dos tipos de chocolates... Lo que desees porque las opciones son casi infinitas.