El cambio de año es un momento psicológico. Se rompe con los malos deseos, se hace borrón y cuenta nueva y los propósitos traen optimismo. Un nuevo comienzo. Y además, en el mundo hay muchas tradiciones y supersticiones que tienen que ver con la atracción de la buena suerte, del dinero, de la salud, de la prosperidad o del amor y que están muy arraigadas.

Que por supuesto no es algo que en España ya no hagamos. La más común es darle la bienvenida al año comiendo 12 uvas, una por cada campanada (aunque si no te gustan las uvas te ofrecemos algunas alternativas), pero también se echa un anillo en una copa de cava y se brinda por el amor, se usa ropa interior de color rojo o se comienza el año con el pie derecho.

¿Y a lo largo del mundo? Quizá les extrañe lo que hacemos nosotros, pero ojo porque en otros países no se quedan atrás.

Las tradiciones a lo largo del planeta

En Italia es tradicional comer lentejas el último día del año y, además, suelen preparar un plato llamado cotechino, que es un fiambre hecho con manitas de cerdo y que está acompañado de las lentejas. El motivo es que esta legumbre atrae el dinero y la suerte.

En Dinamarca se podría decir que cuanto más ruido, mejor. Se suben a una silla y a medianoche dan un salto al suelo. Pero eso no es lo más ruidoso, ya que es normal ir guardando durante el año los platos viejos y astillados y tirarlos en la puerta de amigos o vecinos. Si te lo hacen no te enfades, significa que te tienen cariño.

En Alemania o Austria son un poco más extraños. Igual que la profesora Trelawney de Harry Potter leía el futuro a través de los posos del café, en estos países lo hacen volcando plomo fundido en agua fría y, en función de lo que salga, interpretan cómo irá el año. Por ejemplo, si sale algo parecido a un corazón habrá amor, pero como toque una cruz...

En Brasil tienen la suerte de que el buen tiempo acompaña al cambio de año, así que aprovechan para vestirse de blanco para alejar los malos espíritus y en Argentina se ponen ropa interior de color rosa.

En Estonia tienen la costumbre de comer siete veces durante todo el día de Nochevieja, ya que así atraen la abundancia y la prosperidad, mientras que en Japón, a falta de 12 campanadas, tienen 108, que son para purificar los 108 pecados del credo budista. Esperemos que si eres un español en Japón no comas 108 uvas.