Muchas veces hemos oído hablar de los métodos para hacer ejercicio, que puede ser al aire libre, en un lugar especializado como un gimnasio o mismamente en casa. Cada uno de ellos tiene sus bondades, sus pros y sus contras, pero todos ellos son muy efectivos a la hora de cumplir con nuestros objetivos.

El ejercicio físico es clave para adelgazar y perder peso, pero también para mantenernos sanos. Ahora bien, no todas las personas tienen las mismas características ni empiezan desde el mismo punto de partida. Algunas quizá tienen sobrepeso y son sedentarias y otras simplemente retoman el ejercicio tras un periodo de inactividad por una lesión. Hay mil factores.

De todos modos, hay varios métodos que han adquirido mucha popularidad en los últimos años. Uno de ellos sin duda es el HIIT, que casi podríamos decir que es el líder y que trabaja con los intervalos de intensidad. Otro es el crossfit, aunque también el Tabata, que requiere de solo unos minutos, está cogiendo fuerza.

Pero hay uno que es todavía poco conocido y que cada vez tiene más adeptos y es el 'Flexercicio'. ¿Pero qué es?

Hasta en la cama

Este tipo de ejercicio apuesta por aquellos que son de bajo impacto para las articulaciones, por lo que es muy apto para todo tipo de personas. Por ejemplo, una persona más mayor sufrirá más en saltos y amortiguaciones, corriendo o con pesas que con esta forma de hacer deporte.

Es una forma de trabajar el cuerpo a través de movimientos suaves que se pueden hacer tranquilamente en casa. De hecho, hay una gran corriente que aboga por hacerlos incluso en la cama. El sueño de muchos.

No son unos ejercicios, ni unos tiempos, ni unas horas concretas. Es más bien un estilo. Por eso aquí pueden entrar los estiramientos, el yoga, el pilates, las paseos por la naturaleza (aunque son fuera del hogar) o aquellos que emplean el agua, como la natación. La clave: bajo impacto para cuidar el cuerpo.

Un ejemplo de ejercicio en la cama. Andrey Popov / iStock

De hecho, sus defensores aseguran que esta forma de ejercitarse hace que se liberen muchas endorfinas, que son las conocidas como las hormonas de la felicidad, y reducen notablemente el estrés.

Y por último en cuanto a rutinas no hay que pensar mucho. Pregúntale a tu cuerpo qué necesita hoy, si darle algo más de caña, hacer unos estiramientos de activación, relajar con yoga o fortalecer el abdomen, por ejemplo. Tu cuerpo te guiará y estarás más feliz.