Las patatas son uno de los grandes placeres de la gastronomía y es difícil imaginar un mundo sin este manjar. Solas o para acompañar prácticamente cualquier plato son una delicia, pero también de otras maneras como revolconas, a la riojana o el rey de reyes en España: la patata brava, aunque con permiso de la tortilla de patatas.

Sin embargo, aunque hay formas y formas de cocinarla, la más golosa y la que más gusta generalmente es frita. Ahora bien, tiene el gran inconveniente de que absorbe mucho aceite y, por tanto, no es una opción sana para todos los días.

De todos modos, ¿sabemos cuánto aceite es capaz de absorber la patata? ¿Es tanto como para ganarse esa fama de que no son tan saludables?

Tecnología de nuestro lado

Hasta ahora, si queríamos reducir al máximo la cantidad de aceite había tres opciones: hacerlas al vapor, al microondas o al horno. Sin embargo, en los últimos años ha surgido una opción que está en auge y que está llegando cada vez a más hogares.

Al principio las freidoras de aire eran bastante caras, ya que eran la novedad, pero ahora hay muchas marcas que han desarrollado sus propios modelos y se han popularizado mucho, tanto que su precio ha bajado notablemente y no es raro encontrar muchas por 50-60 euros. De ahí para arriba, mayor potencia y capacidad.

Han revolucionado la forma de comer patatas y de una forma sana porque solo se emplea una mínima cantidad de aceite. Técnicamente no son unas freidoras, pero se les llama así por el cometido que tienen, aunque en realidad son más bien hornos pequeños en los que fluye a gran velocidad aire muy caliente, que llega hasta los 200ºC (es decir, como una freidora).

Es verdad que el resultado crujiente se pierde bastante, pero hay mucha diferencia con respeto al nivel de calorías. ¿Pero es tanta dicha diferencia? Spoiler: sí.

Las cifras

La patata en sí no es un alimento muy calórico, aunque sí que lo convertimos en calórico por la cantidad de aceite, ya que es capaz de absorber mucho. 100 gramos de patata cocida (cero aceite) tiene alrededor de 75 calorías, pero sin embargo asciende hasta las 400-500 calorías en freidora o sartén con abundante aceite, que es necesario para hacerlas bien.

Sin embargo, haciendo las patatas al horno ya se reduce drásticamente el número de calorías, ya que apenas se emplea aceite, hasta las 100 calorías, mientras que en freidora de aire, a la que solo hay que echarle una cantidad mínima, por lo que el valor de las calorías se queda en 88-90 aproximadamente. En resumen, merece la pena la inversión.