Con la llegada de la primavera no solo vuelven las temperaturas moderadas y altas. También esos paisajes preciosos llenos de colorido en los que predomina el verde, con bellas flores que, valga la redundancia, florecen en esta época del año. Pero para deleite de nuestros sentidos hay un peaje que muchas personas deben pagar cada año y es el sufrimiento de la alergia.

Aunque hay personas que lo son todo el año, la primavera es la peor época del año para los alérgicos sobre todo porque las gramíneas y el polen son de las más comunes.

Según los cálculos, un tercio de la población que vive en España posee algún tipo de alergia y se estima que en unos años la mitad de todas las personas de Europa será alérgica a algo, bien sea una alergia ambiental, como es el caso del polen o el polvo, alimentaria, a picaduras o cualquier otra.

Los principales síntomas de la alergia al polen

  • Congestión nasal
  • Moquita muy líquida y más abundante (rinorrea)
  • Lagrimeo
  • Enrojecimiento de ojos
  • Picor de ojos
  • Estornudos
  • Algunos más graves como dificultad respiratoria, pitidos en el pecho, tos seca, enrojecimiento de la piel, aparición de granitos, picor excesivo...

Los consejos

Como los síntomas son muy molestos y muy continuados en el tiempo, allá van algunos consejos para tratar de mitigar los efectos negativos.

  • Consulta los niveles de polen en tu zona. Así podrás prever los peores días.
  • Conoce las peores horas y trata de evitarlas al aire libre. Desde los primeros rayos de sol hasta las 10 de la mañana más o menos y por la tarde desde las 7 hasta la caída del sol son las peores.
  • Los días soleados y con fuerte viento son los peores, ya que el polen se mueve más por el ambiente. Trata de evitarlos al máximo.
  • Lleva gafas de sol.
  • La ropa es un imán, así que no tiendas fuera y siempre que vengas de la calle, lávala rápido.
  • No tengas plantas que polinicen.
  • Si tienes terraza o jardín, protégete antes de cuidarlos. Así se removerá el polen y te afectará.
  • Lávate la cara, las manos y los ojos con frecuencia.
  • Conduce con las ventanillas subidas.
  • En casa, ventanas cerradas.
  • Cuida el deporte al aire libre si eres alérgico. Puedes tener problemas para respirar.