Perder peso no es tan difícil si se sabe cómo. Simplemente hay que seguir unos sencillos consejos, tener claro qué alimentos nos van a ayudar a adelgazar y cuáles están prohibidos, echarle imaginación a la cocina con productos sanos y naturales para que no se caiga en la monotonía y también complementar con algo de ejercicio físico para que nuestro metabolismo se active, estemos más felices y se consiga un déficit de calorías. Esto es, ingerir menos de las que consumimos, lo que hará que nuestro cuerpo eche mano de las grasas y por tanto perdamos peso.

Para empezar es necesario tener en cuenta cinco claves que servirán como guía:

Comenzando por el inicio del día, es primordial darle la importancia que se merece al desayuno. Muchas veces por las prisas o porque las sábanas se nos pegan acabamos suprimiendo esta comida o dejarla para más adelante. Es muy aconsejable comer algo poco después de habernos despertado para activar nuestro metabolismo, pero que tampoco sea demasiado abundante. Por ejemplo, tostadas con aceite de oliva y un café y zumo natural puede ser una buena opción.

También hay que respetar las cinco comidas al día y tratar de hacerlas cada tres o cuatro horas, por lo que hay que planificar el almuerzo y la merienda, aunque deben ser ligeros y saciantes. El motivo es que así nuestro cuerpo se mantiene activo y evitaremos también pegarnos un atracón para comer o cenar que no ayudará lo más mínimo.

Es indispensable hacer un buen plan de comidas y que durante el día hayamos ingerido la mitad del plato de verduras y hortalizas, un cuarto de proteínas y otro cuarto de hidratos de carbono. Las grasas hay que eliminarlas salvo un poco de aceite de oliva y la propia que puedan contener los alimentos. Los ultraprocesados, también fuera, lo mismo que los envasados a ser posible.

Otro de los clásicos consejos: hay que beber agua. Concretamente, un litro y medio como mínimo al día. Es un buen truco para los momentos en los que nos apetezca comer, porque además de depurar e hidratar el cuerpo, también nos permite llenarnos, reduciendo así la sensación de hambre.

Y por último, pero no menos importante, dormir bien. Como mínimo, siete horas al día. Para ello es muy recomendable realizar cenas ligeras que no nos llenen la tripa, ya que la sensación de pesadez afecta a nuestro sueño.

Todo ello combinado con ejercicio físico y con buena alimentación permitirá perder peso y cumplir el objetivo de quitar hasta un kilo por semana, que se pueden convertir hasta en cinco al mes.