Muchas veces hemos hablado del método de Marie Kondo para sentir alegría a través del orden, ya que el desorden nos produce estrés. Es una manera de optimizar los recursos que tenemos de una forma muy eficiente y que nos permita evadirnos mentalmente y centrarnos en otras cosas que no sea el hogar.

Ahora bien, también es muy conocido el Feng Shui y otras maneras de entender la armonía a través de la combinación de muebles, decoraciones y estilos. Pero no todo viene de Oriente. De hecho, uno de los pilares de las tendencias proviene de los países nórdicos.

Siempre se ha hablado de grandes estilos, como el minimalista, el natural, el contemporáneo, el clásico o el industrial, pero uno de los más populares sin duda es el nórdico, que destaca por la calidad, por la luminosidad (ya que en esos países no abunda el sol), por los colores claros o por la madera.

Pero se puede ir mucho más allá y seguir el método Koselig. A diferencia de otros, no se basa en lo que cuenta una persona, como en el caso por ejemplo de Marie Kondo, ya que koselig es una palabra noruega cuya traducción en español podría ser "acogedor". Entonces son una serie de trucos y consejos y un estilo de vida destinados a ser feliz y a que la casa sea acogedora.

Las claves

  • El orden. Sí, es lo más básico de todo, pero es que Marie Kondo tiene razón. El orden provoca estrés y ansiedad, así que este método también aplica la máxima de que debe haber orden en casa. Un espacio para cada cosa, no mezclar, todo a mano y a la vista y hay que quitar todo aquello que no nos aporte felicidad.
  • Mucha luz. Para ello emplea colores blancos, marfiles, grises muy tenues, beiges... En cuanto a las cortinas, quitadas por el día o de densidad baja para que pase la luz.
  • Calidez con fuego. No le prendas fuego a la casa, pero los nórdicos usan las chimeneas y las velas para dar sensación (y lo que no es sensación) de calidez. Como lo de la chimenea será más difícil, opta por las velas.
  • Y con textiles también. Las mantas en las zonas frías del norte de Europa son claves. Pocas cosas hay más acogedoras que meterse debajo de una manta.
  • Hazlo acogedor también para los invitados. Ese método no solo es personal o para una familia. Para que un hogar sea acogedor debes estar cómodo con otras personas en él, por lo que haz reuniones para jugar a juegos de mesa, para tomar algo, para ver un partido o lo que quieras, pero hazla acogedora también para tus allegados.