Quizá haya muchas personas que lo desdeñen porque es demasiado flojo, pero hay otras muchísimas que no están acostumbradas a hacer deporte o que ya tienen una cierta edad a las que les viene genial salir a caminar. Tiene un montón de ventajas, como que es más difícil cansarse que haciendo cardio, que se puede prolongar durante más tiempo para conseguir el objetivo, que se puede realizar con otras personas y pasar un buen rato y, por supuesto, que consigue que se pierda peso de manera efectiva.

Ahora bien, aunque salir simplemente a caminar a paso moderado ayuda a cumplir los objetivos diarios recomendados por la OMS y a quemar calorías sobrantes por sí solo, se puede maximizar la pérdida de peso siguiente ciertos pasos que puedes poner en práctica. Y al final, si te acabas animando y estás en disposición de ello, también hasta puedes animarte y empezar a correr, aunque sea muy poco a poco.

Se estima que en una hora andando se pueden quemar unas 240-250 calorías, aunque al final depende del tiempo invertido, de tu propio peso y del ritmo que se lleve. Esos factores son los que influyen en la pérdida de peso y son los que se pueden optimizar para maximizar los beneficios.

Trucos sencillos

Para conseguirlo hay trucos sencillos y métodos que puedes probar a poner en práctica, pero que tampoco supongan un enorme esfuerzo, porque caminar es un ejercicio asequible y la intención no es convertirlo en algo complicado o insufrible.

La clave es hacer entrenamiento por intervalos. Esto quiere decir que se alternen periodos de actividad normal, es decir, paseo puro y duro a un ritmo moderado, con otros de mayor rapidez. Es decir, aligerar el paso.

Un ejemplo es hacer un minuto de andada normal y 30 segundos yendo más rápido. Así hasta completar el número de pasos que te hayas establecido o la distancia que te hayas marcado.

Lo que consigue este método es que se extienda la quema de calorías incluso cuando ya ha terminado el ejercicio por el mayor grado de consumo de oxígeno.

Y otro método que puedes poner en práctica, aunque este sí que es ya para más iniciados y no indicado para gente de cierta edad, es caminar con peso en los brazos. Cualquier cosa vale si no tienes pesas en casa (que no sean de más de dos kilos), incluso, por decir algo, paquetes de arroz. El caso es que así los brazos se ejercitarán también y se logrará mayor impulso.