Con la luz mucho más cara que en años anteriores y con los bolsillos claramente resentidos hay que rascarse el bolsillo o hacer todo lo que esté en nuestra mano para tratar de que la factura no nos provoque un infarto en el momento en el que llega.

Las estaciones del año no nos dan apenas respiros. Hace cuatro días como quien dice estábamos con el termostato de la calefacción encendido y tratando de que el gasto energético no se nos disparase y ahora tenemos que pensar lo mismo pero para paliar el calor en lugar del frío.

Los radiadores y calefactores dejan paso desde ya a los aires acondicionados y a los ventiladores. Los dos están destinados a tratar de mejorar nuestro bienestar, a no sudar tanto, a dormir mejor y a refrescar el ambiente, aunque tienen sus diferencias en su funcionamiento, su función también y, por supuesto, en el gasto energético que suponen.

Sus diferencias

El ventilador es más económico, ya que puedes encontrar varios modelos por 20 o 30 euros que cumplan su función a las mil maravillas, mientras que un aire acondicionado, con instalación incluida, con mucha suerte te costará 600 o 700 euros. Y eso por no hablar de que lo más normal es que llegue a las cuatro cifras.

Ahora bien, en cuanto a su funcionamiento merece la pena. El aire acondicionado coge aire de la calle y lo convierte en frío, enfríando una estancia en segundos. Y si tienes dudas sobre las frigorías que necesitas, aquí tienes una guía para saber qué aire acondicionado debes comprar.

En cambio, el ventilador simplemente mueve el aire, por lo que si es caliente poco o nada te aliviará. Sí que es verdad que algo hace, pero se necesita que el ambiente sea fresquito de por sí. Te quitará el aire más caliente y algo mejorará tu temperatura, pero no es lo mismo que un aire acondicionado.

¿Qué consume más?

En cuanto a cuál consume más hay que tener en cuenta varios factores. Por ejemplo, un aire acondicionado más antiguo consumirá más energía que uno nuevo. Aunque la inversión es considerable, a la larga se ahorra. También depende de la potencia (a más potencia, más consumo), por eso es importante que no te pases, pero tampoco que no llegues.

Teniendo en cuenta esto, un aparato de aire acondicionado de unas 3.000 frigorías cuesta unos 0,15 euros por cada hora que esté encendido. Es decir, que el coste final va a depender del precio del kilowatio y el tiempo que esté funcionando. 

Cómo calcular el consumo del aire acondicionado: Es un número sucedido de la expresión kW. Si nuestro equipo tiene una potencia de 2,2 kW, el cálculo de consumo sería: Potencia consumida = potencia del equipo x tiempo de uso en horas x precio del kWh. Y como cada hora cambia, conviene ir mirándolo.

¿Y qué pasa con los ventiladores?

Un ventilador de piso consume aproximadamente 90 kilowatios por hora. Uno de techo ronda los 60 kw. Pero también dependerá de la potencia y de la velocidad que emplees, porque a más velocidad, más consumo. Pero recuerda que sin un ambiente templado o fresco poco te ayudará.