Cuando llegan las buenas temperaturas y el verano, aparecen. Los mosquitos, unos pequeños insectos con un tamaño entre 3 y 6 mm (hay especies que llegan a los 19 mm), son fieles a su cita con la temporada estival. La aparición de estos animales provoca un quebradero de cabeza para muchas personas que acuden a su piel para poder alimentarse. Cada verano aparecen nuevos productos para eliminar o ahuyentar los mosquitos. Según advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), muchos de estos productos no sirven para nada pero hay algunos que si funcionan.

Productos que funcionan

El insecticida es uno de los productos más usados a la hora de eliminar cualquier tipo de insecto y en especial a los mosquitos. Si el insecto se encuentra en el interior de nuestra vivienda, el uso de este producto, ya sea en aerosol o utilizando un enchufe de recarga, es la mejor opción. Estos productos son efectivos y rápidos ya que en menos de 5 minutos eliminan la presencia del bicho. Pero no todo es positivo en estos productos. Conviene no abusar de ellos ya que presentan una cierta toxicidad. Lo conveniente, en el caso de los aerosoles, es dejar actuar 10 o 15 minutos y después ventilar la habitación unos minutos. Si utilizamos insecticida mediante enchufe, lo aconsejable es conectarlos solo de noche y nunca cuando haya bebés.

Los mosquitos pican tanto dentro de casa como fuera. En el exterior, la mejor alternativa es utilizar un repelente. Este producto consigue desorientar al insecto durante cuatro horas, pero se trata de un producto tóxico por lo que no es recomendable aplicarlos en niños menores de dos años. Los aceites esenciales, como el geraniol o la citronela, son otro de los remedios para evitar la picadura de este tipo de insectos. Estos aceites tienen la ventaja de ser menos tóxicos y por consecuencia menos eficaces.

Otras opciones interesantes

La pulsera repelente es uno de los productos más demandados en la farmacia para luchar contra la picadura de mosquitos. La escasa superficie de la pulsera limita su radio de acción a poco más de cuatro centímetros. Por lo tanto, el tipo de repelente que lleven es indiferente. Así lo demuestran varios estudios, entre ellos el que realizó OCU hace años cuando examinó tres pulseras con aceites esenciales sin constatar ningún resultado digno de mención.

Otra opción interesante y nada tóxica es un ventilador potente, sea de techo o de pie, sobre todo durante las horas de sueño en verano, ya que dispersa el CO2 de la respiración y las sustancias liberadas por la piel, que son los principales focos de atracción de los mosquitos. La presencia de estos electrodomésticos puede reducir entre un 45% y un 60% las picaduras.

Medidas que no funcionan

A simple vista, los aparatos de ultrasonidos pueden resultar eficaces para ahuyentar a estos insectos. Se supone que imitan el movimientos de las alas del mosquito macho, lo que espantaría a las hembras ya inseminadas, que son las que pica. Pero hace ya algunos años un equipo de Cochrane, tras revisar 10 estudios de campo sobre estos dispositivos, concluyó que no valían para nada. Las lámparas eléctricas ultravioleta y similares tampoco son eficaces para luchar contra las picaduras de los mosquitos. Estos insectos no se sienten atraídos por la luz, sino por CO2 de la respiración y las sustancias liberadas por la piel.