Es uno de los bichos, sin duda alguna, que más asco nos dan. Y no es para menos. Es un insecto desagradable y que, sobre todo, verlas no es una gran señal. Porque que haya una cucaracha suele implicar que puede haber más.

El motivo es que son bichos altamente resistentes, por lo que no es fácil acabar con ellas si no las ves y, además, se reproducen con mucha facilidad. Como haya plaga tienes un problema porque pueden contaminar el ambiente y los alimentos, lo cual puede traer consecuencias negativas.

Por eso, precisamente atajar ese problema antes de que vaya a mayores es imprescindible y vital. E igual que sucede con los trucos de limpieza, no hace falta ir al supermercado y comprar productos químicos, que además suelen ser bastante poco económicos, para eliminar estos insectos. De hecho, solo con dos ingredientes que tenemos por casa todos a buen seguro y con unos pequeños recipientes será más que suficiente.

El truco

Hay que combinar un cebo, que es un alimento que les guste a las cucarachas y que haga que sientan ganas de ingerirlo, con un veneno para ellas. Lo que no mata, engorda, se suele decir. En este caso, lo que engorda, mata a las cucarachas.

Hay que juntar en los 'puntos calientes' de la casa, es decir, rincones oscuros, detrás de electrodomésticos o zonas húmedas, donde más pueden estar y resguardarse, dos ingredientes que todos tenemos por casa, que son azúcar blanco y bicarbonato de sodio.

El primero es el cebo, ya que el azúcar les encanta, y lo segundo, si es ingerido por las cucarachas, es mortal para ellas. Puedes dejarlo en recipientes o directamente echar la mezcla, que debe ser a partes iguales, en esos lugares en los que suelen aparecer.

Así de sencillo, solo tendrás que esperar a que las cucarachas tengan hambre y caigan en la trampa mortal para librarte de esos molestos y tan poco higiénicos insectos.