Dejar la piscina impoluta es posible con un producto que tienes en la cocina

Esto es lo que tienes que hacer para este verano

Una piscina.

Una piscina. / Archivo

Paula Ordóñez

Las piscinas de plástico desmontables son ideales para combatir el calor del verano. Las disfrutan los niños y también los mayores. No obstante, muchas no suelen tener filtros ni depuradoras, por lo que la suciedad tiende a acumularse con facilidad y pueden aparecer bacterias perjudiciales para la salud.

Por ello, conviene limpiarlas con cierta frecuencia. Basta con tener a mano un desinfectante por excelencia como es el vinagre blanco, lejía, agua limpia y jabón de lavavajillas. Estos son los sencillos pasos para que poner a punto tu piscina

Limpieza de la piscina en unos sencillos pasos

En primer lugar, se debe vaciar el agua sucia de la piscina hinchable para justo después empezar a limpiarla. Lo mejor es hacerlo seguidamente para evitar que aparezcan más algas o moho. Cuanto más tiempo pase, más se adherirá toda esa suciedad a la superficie y más costará eliminarla.

Basta con llenar un recipiente con agua y unas gotas de vinagre blanco. Con un trapo, procede a limpiar toda la piscina, frotando especialmente las zonas en las que haya más suciedad acumulada. Una alternativa al vinagre blanco es el jabón de lavavajillas, sobre todo, porque el olor que desprende es más agradable.

Además de los paños usuales, se pueden emplear cepillos de raíces siempre con cuidado de no dañar el plástico y evitar los temidos pinchazos o roturas.

Si no se ha limpiado la piscina en mucho tiempo y se ha acumulado mucha porquería, conviene emplear una mezcla a base de agua y lejía. Más concretamente, se ha de diluir una parte de lejía en tres de agua y proceder a limpiar las paredes y el fondo de la piscina con un paño. Al margen de estos remedios caseros, también se puede optar por productos especiales como los antialgas.

Una vez se finalice la limpieza de toda la piscina, es importante enjuagarla bien con mucha agua para eliminar todos los restos de la mezcla que se haya empleado. Lo mejor es hacerlo con una manguera a presión. En cualquier caso, conviene aclararla varias veces. Además, se recomienda contar con un filtro para no tener que cambiar el agua de forma constante. Este sistema, que suele tener arena, ayudará a eliminar la suciedad que se va quedando en el fondo de la piscina.

Otros productos que ayudan a que el agua esté transparente son el cloro -líquido, en pastillas o en polvo-, sal para desinfectar el agua y oxígeno activo, que actúa sobre los restos orgánicos del agua. Este último también se encuentra tanto en pastillas como líquido. Una vez termine el verano y llegue el momento de recoger la piscina definitivamente hasta el próximo año, siempre es mejor guardarla limpia y bien seca.