Adiós a la piña: los expertos piden dejarla por este motivo

La piña es una de las frutas que más interfiere con determinados medicamentos y patologías

Un par de piñas.

Un par de piñas. / Archivo

C. Capó

La piña es una fruta dulce y jugosa, perfecta para disfrutar durante los meses de verano como merienda o postre. Es ideal para llevar a la playa cortada en pequeñas porciones en un táper, o para usar en tartas y pasteles.

Originaria de Sudamérica, esta delicia es rica en vitamina C, esencial para el organismo por su capacidad antioxidante, lo que ayuda a prevenir el envejecimiento celular y a reparar tejidos de manera más rápida. Además, refuerza el sistema inmunológico, protegiéndonos de enfermedades. La piña también actúa como un antiinflamatorio natural y mejora la digestión gracias a su alto contenido de fibra. Es una excelente fuente de hidratación, ya que está compuesta principalmente por agua. La mejor época para disfrutar de la piña es en junio, aunque se puede encontrar durante todo el verano.

Estas son las personas que no deberían tomar piña

Por ejemplo, se desaconseja la piña a las personas con problemas de riñón. Aquellos pacientes que sufren de cálculos o insuficiencia renal no deberían ingerirla porque se podrían ver agravadas las piedras en este órgano que resulta primordial para uno de los sistemas que limpian el interior del cuerpo.

Esto se debe al alto contenido en minerales de la piña, como el calcio o el potasio que, si bien son esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo humano, a su vez pueden causar complicaciones en pacientes con ese tipo de alteraciones en su aparato excretor.