Jorge Morales, ingeniero industrial: "Secar la ropa en el radiador en invierno es lo peor del mundo"
Se trata de un grave error técnico y energético que dispara el consumo de la calefacción

Jorge Morales, ingeniero industrial: "Secar la ropa en el radiador es lo peor del mundo" / SERVICIO ESPECIAL
Con la llegada del invierno, la escena se repite en miles de hogares españoles: la ropa no se seca ni en la terraza ni en el tendedero, la humedad se instala en casa y la solución parece evidente. Muchas familias optan por colocar las prendas directamente sobre el radiador o cubrirlo por completo para acelerar el proceso. Sin embargo, lo que parece un gesto práctico puede convertirse en un grave error técnico y energético que dispara el consumo de calefacción.
Así lo advierte Jorge Morales de Labra, ingeniero industrial, que ha puesto el foco en este hábito tan extendido durante los meses de frío. En declaraciones realizadas en el programa de radio La Tarde con Pilar García Muñiz, el experto fue contundente: tapar el radiador con ropa “echa por tierra toda la tecnología” con la que estos sistemas han sido diseñados.
Por qué tapar el radiador en invierno es un error técnico
Los radiadores no solo emiten calor. Su diseño responde a cálculos precisos de ingeniería pensados para optimizar la convección térmica. Las aletas y superficies metálicas permiten que el aire frío entre por la parte inferior, se caliente y ascienda, repartiendo el calor de forma homogénea por la estancia.
Cuando se colocan prendas para secar la ropa directamente encima o cubriendo el radiador, este proceso se interrumpe. El aire caliente queda atrapado, la habitación tarda más en calentarse y la sensación térmica empeora, aunque la calefacción siga funcionando al máximo. El resultado es claro: menor eficiencia y mayor gasto energético.
Desde el punto de vista del ingeniero, cubrir por completo un radiador es directamente “un desastre”, ya que obliga al sistema a trabajar más sin mejorar el confort térmico, algo especialmente crítico durante el invierno.
El problema es real: en invierno la ropa hay que secarla
Morales de Labra reconoce que la situación es comprensible. Con frío, lluvia y alta humedad, secar la ropa al aire libre es complicado, y no todas las viviendas disponen de secadora. El problema no es secar la ropa dentro de casa, sino hacerlo bloqueando el funcionamiento de la calefacción.

Ropa tendida / PIXABAY
La solución barata y de toda la vida
La buena noticia es que no hace falta renunciar al calor del radiador. Basta con usarlo de forma inteligente. Colocar una silla delante del radiador y tender la ropa sobre ella permite que el aire caliente circule con normalidad mientras ayuda al secado. Es un método clásico, eficaz y sin coste.
A esto se suman los tendederos y perchas específicas para radiadores, cada vez más habituales en tiendas y grandes superficies. Estos accesorios mantienen la ropa separada del radiador, reduciendo solo mínimamente la eficiencia, pero evitando el despilfarro energético que supone taparlo por completo.

El tendedero debe situarse frente al radiador / EL PERIÓDICO
Además, son soluciones económicas: muchos cuestan menos de 10 euros y permiten un equilibrio razonable entre secar la ropa en invierno y no disparar la factura de la calefacción.
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