Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ni cremas ni espráis: el truco viral y casero que muchos utilizan para ahuyentar a los mosquitos por la noche

Con papel higiénico y pasta de dientes, este remedio viral promete alejar a los insectos de la habitación, aunque los expertos recuerdan que la prevención sigue siendo la mejor arma

Ni cremas ni espráis: el truco viral y casero que muchos utilizan para ahuyentar a los mosquitos por la noche.

Ni cremas ni espráis: el truco viral y casero que muchos utilizan para ahuyentar a los mosquitos por la noche. / Agencias

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Bruna Segura

Con la llegada del calor, los mosquitos vuelven a convertirse en uno de los grandes enemigos de las noches de verano. El zumbido en la oreja, las picaduras y la sensación de que no hay manera de hacerlos desaparecer hacen que muchas personas busquen soluciones rápidas antes de irse a dormir.

En este contexto, las redes sociales han popularizado un truco casero tan sencillo como sorprendente: usar papel higiénico y pasta de dientes para crear una especie de espiral improvisada que desprende olor y humo. Según quienes lo recomiendan, este aroma ayuda a mantener a los mosquitos alejados de la habitación durante un rato.

¿Cómo se hace el truco viral?

El método es muy simple. Solo hay que coger un trozo de papel higiénico, enrollarlo sobre sí mismo y untarlo con un poco de pasta de dientes. Después, se coloca dentro de un recipiente resistente al calor, como una taza vieja o un bote de vidrio, dejando que uno de los extremos sobresalga.

A continuación, se enciende la punta del papel con un mechero y, cuando empieza a quemarse, se apaga rápidamente para que solo salga humo. La idea es que esta combustión lenta esparza un olor intenso que pueda actuar como repelente improvisado.

Ahora bien, hay que tener mucha precaución. Cualquier truco que implique fuego, humo o combustión debe hacerse siempre bajo vigilancia, en un espacio ventilado y lejos de cortinas, sábanas, ropa, muebles u otros materiales inflamables. Nunca debe dejarse encendido mientras se duerme.

Otros remedios caseros contra los mosquitos

Además de este truco viral, existen otros remedios populares que muchos hogares utilizan cuando llegan las primeras noches de calor. Uno de los más conocidos es el limón con clavos de olor: basta con cortar un limón por la mitad y clavar varios clavos antes de dejarlo cerca de la ventana o de la mesilla de noche.

También son habituales las velas o aceites esenciales de citronela, lavanda o eucalipto, aromas que tradicionalmente se han asociado al efecto repelente. Aun así, su efecto puede ser limitado y depende mucho de la ventilación, de la cantidad de mosquitos y del espacio donde se utilicen.

Las mosquiteras siguen siendo una de las soluciones más efectivas, sobre todo en ventanas y puertas. Dormir con un ventilador también puede ayudar, porque la corriente de aire dificulta el vuelo de los mosquitos y hace más difícil que se acerquen a la piel.

La clave es evitar que se reproduzcan

Los trucos pueden ayudar de forma puntual, pero la manera más eficaz de reducir la presencia de mosquitos es impedir que críen. Las autoridades sanitarias recuerdan que el mosquito tigre puede reproducirse en acumulaciones muy pequeñas de agua estancada, como platos de macetas, cubos, juguetes, desagües, lavaderos, bidones o recipientes olvidados en el exterior.

Por eso se recomienda revisar balcones, terrazas, patios y jardines cada pocos días, especialmente después de lluvias o riegos. Vaciar, tapar o poner boca abajo cualquier recipiente puede evitar que las larvas se desarrollen y que la plaga aumente.

La mejor defensa contra los mosquitos no siempre es un espray, sino una combinación de prevención, barreras físicas y pequeños hábitos diarios. Y, si es necesario utilizar repelentes comerciales, conviene elegir productos autorizados y seguir siempre las instrucciones de uso, especialmente en niños, embarazadas o personas con piel sensible.

Tracking Pixel Contents