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Los expertos en limpieza coinciden: "Nunca friegues el suelo al mediodía porque genera una mayor sensación de calor"

Fregar el suelo en las horas de más calor puede dejar marcas y aumentar la humedad, empeorando la sensación térmica de la vivienda

Un hombre friega el suelo con su hija

Un hombre friega el suelo con su hija / PEXELS

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Limpiar la casa en verano puede convertirse en una tarea más pesada de lo habitual. Las altas temperaturas obligan a buscar las horas más frescas del día, pero muchas personas hacen justo lo contrario cuando toca fregar el suelo: aprovechan el mediodía pensando que el sol y el calor ayudarán a que la superficie se seque antes.

Sin embargo, este hábito puede provocar el efecto contrario al que se busca. Fregar el suelo en las horas centrales del día puede dejar marcas, aumentar la humedad dentro de casa y hacer que resulte más difícil recuperar una sensación fresca en el interior de la vivienda. Por eso, los expertos en limpieza recomiendan evitar este momento del día, especialmente cuando el suelo recibe luz directa.

Por qué no conviene fregar a mediodía

El problema está en el secado rápido y desigual. Cuando el calor es muy intenso, parte del agua puede evaporarse antes de que el producto de limpieza se reparta correctamente por toda la superficie. Esto hace que queden restos concentrados en algunas zonas y aparezcan las típicas marcas que se ven después de fregar.

Una persona limpiando el suelo

Una persona limpiando el suelo / PEXELS

Los especialistas en limpieza de Polti explican que el sol puede favorecer ese secado irregular, haciendo que cualquier sustancia disuelta en el agua se acumule en determinados puntos. El riesgo aumenta en zonas con agua dura, donde el contenido de minerales puede dejar más residuos si el suelo se seca demasiado rápido.

Cómo evitar manchas en el suelo

Para evitar esas marcas, lo más recomendable es fregar a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando la temperatura es más baja y el sol no incide con tanta fuerza sobre el suelo. También conviene aspirar o barrer antes de pasar la fregona, ya que el polvo y los pequeños residuos pueden favorecer acumulaciones y manchas.

Otro error habitual es utilizar demasiado detergente. En verano, cuando el agua se evapora con más rapidez, un exceso de producto puede dejar restos visibles sobre la superficie. Lo mejor es usar una cantidad moderada, cambiar el agua cuando esté sucia y aclarar bien si el suelo lo necesita.

Una mujer friega el suelo

Una mujer friega el suelo / PEXELS

También puede aumentar la sensación de calor

Fregar a mediodía no solo puede dejar manchas. La evaporación del agua también puede aumentar la humedad ambiental dentro de casa. Y cuando sube la humedad, la sensación térmica puede ser más alta, por lo que la vivienda puede parecer más calurosa justo después de limpiar.

Este efecto se nota especialmente en zonas donde el ambiente ya es húmedo o en viviendas con poca ventilación cruzada. Por eso, durante los meses de verano, conviene limpiar el suelo en las horas de menos calor y ventilar de forma controlada, evitando que entre aire caliente en las horas centrales del día.

Un padre juega con su hija mientras friega la casa

Un padre juega con su hija mientras friega la casa / PEXELS

La mejor hora para fregar en verano

La clave está en adaptar la limpieza al calor. En lugar de fregar cuando el sol está más alto, es mejor hacerlo cuando la casa todavía está fresca o cuando las temperaturas empiezan a bajar. Así se reducen las marcas, se evita un exceso de humedad y se mantiene una sensación más agradable en el hogar.

Fregar el suelo a mediodía puede parecer una buena idea porque seca más rápido, pero en verano puede convertirse en uno de los errores más comunes de limpieza. Para conseguir un mejor resultado, basta con cambiar la hora, usar menos producto y evitar que el sol seque el suelo de forma demasiado brusca.

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