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Éste es el método clave para refrescar la casa en verano: el más usado en Marruecos

Esta forma de refrescar los hogares se lleva empleando años en diversas regiones desérticas

Este método se lleva empleando años en zonas áridas

Este método se lleva empleando años en zonas áridas / Pexels

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Frente a las sofocantes olas de calor que golpean cada verano, la respuesta instintiva de muchos es encender el aire acondicionado. Sin embargo, mucho antes de que existiera la electricidad, las culturas del desierto ya habían dominado el arte de mantener sus hogares frescos.

A través de principios arquitectónicos que hoy ganan relevancia frente a la crisis climática, países como Marruecos o regiones de Oriente Medio y el sur de España nos enseñan que combatir las altas temperaturas es, ante todo, una cuestión de diseño e ingenio. Según la arquitecta especializada en diseño climático Mavi Vera @mavi.arch en TikTok, la arquitectura tradicional de estos lugares no era un simple capricho estético, sino una solución climática eficaz que podemos aplicar hoy en día.

El "método marroquí": física pura al servicio del hogar

Una de las técnicas más sencillas para reducir los grados de una habitación es el conocido "método maroquí", un sistema que se basa en la evaporación. Basta con empapar un tejido, preferiblemente de algodón puro,como una sábana o cortina, escurrirlo bien para evitar charcos y colgarlo frente a una ventana abierta. Al atravesar la tela húmeda, el aire caliente del exterior evapora el agua, absorbiendo calor en el proceso y permitiendo que una brisa mucho más fresca inunde la habitación.

La clave está en colocar la tela frente a una ventana

La clave está en colocar la tela frente a una ventana / Pexels

Para que este truco funcione a la perfección, hay que tener en cuenta las claves que pueden llegar a afectar este método. El efecto se multiplica si creas ventilación cruzada, abriendo ventanas en lados opuestos, o si colocas un ventilador detrás de la tela que se haya humedecido. Es también mucho más efectivo en climas áridos que en zonas costeras muy húmedas, siendo el mejor momento para ponerlo en práctica al amanecer o al caer la tarde. La tela debe estar húmeda, no empapada, para evitar la condensación y la formación de moho en la estancia.

Viviendas volcadas hacia el interior

Si algo sorprende de la arquitectura tradicional del desierto es la ausencia de ventanas en sus fachadas exteriores. Aunque hoy en día una casa sin ventanas exteriores nos parece impensable, en climas tórridos abrir una apertura al exterior solo sirve para dejar entrar aire ardiente y arena.

Este cambio arquitectónico fue clave en las zonas con climas calurosos

Este cambio arquitectónico fue clave en las zonas con climas calurosos / Pexels

Para solucionar este problema, estas civilizaciones decidieron organizar las viviendas hacia el interior, estructurándolas alrededor de un patio central. Estos patios, equipados con fuentes y abundante vegetación, funcionan como un oasis privado. El agua ayuda a enfriar el aire antes de que entre a las habitaciones, creando un microclima térmico natural. A esto se sumaban los muros gruesos que aíslan de la radiación, estructuras atrapavientos y áreas de sombra inteligentemente calculadas.

Frente al aumento drástico de las temperaturas, estudios de interiorismo y arquitectos de todo el mundo están recuperando la figura del patio interior. En lugares con temperaturas extremas como el Golfo Pérsico, se están desarrollando proyectos modernos que fusionan esta herencia tradicional con tecnologías actuales como sistemas de nebulización o captación de agua de lluvia.

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