En plena batalla legal y con muchos millones en juego, Heather Mills ha acusado a Paul McCartney de haberla maltratado durante los cuatro que duró su matrimonio. El Daily Mail filtró ayer 13 páginas de documentos, presentados por los abogados de Mills ante la división de familia del Alto Tribunal de Londres, en respuesta a la petición de divorcio del músico.

En la lista de imputaciones, la modelo acusa a McCartney de ser un hombre violento y consumir drogas. Mills afirma que una vez, en el curso de una pelea, su marido le hizo un corte en un brazo con una botella rota, herida de la que le queda una cicatriz. También alega que en dos ocasiones, el músico, bajo la influencia del alcohol y la marihuana, la agarró por la garganta. Siempre según ella, McCartney un día la empujó lanzándola por encima de una mesa de café y en otro enfrentamiento, estando embarazada de su hija Beatrice, la tiró al baño.

REPUTACIÓN INTACHABLE

El exbeatle, que siempre ha tenido una reputación intachable, niega rotundamente todas las acusaciones. Las alegaciones, catastróficas para su imagen, son ya sin embargo de dominio público y hacen imposible el divorcio amistoso que él deseaba.

Mills, a la que siempre se ha visto en el Reino Unido como una busca fortunas sin escrúpulos, no duda en esgrimir algunos sórdidos detalles contra su exmarido, quien, asegura, trató de prohibirle que diera de mamar a la hija de ambos. McCartney le dijo: "Esos pechos son míos". También cuenta que un día se encontró al músico tumbado, desnudo y medio inconsciente en el baño, cubierto de vómitos y borracho.

McCartney es un hombre inmensamente rico, con una fortuna valorada en 1.200 millones de euros. Desoyendo los consejos de sus hijos, que desconfiaban de la reputación de la futura esposa, no hizo ningún contrato prematrimonial al casarse con Mills, en junio del 2002, algo que ahora debe lamentar profundamente. El exbeatle quizás pensó que con ella podría repetir la historia de amor que durante casi 30 años vivió con Linda, su primera esposa. Al poco de casarse, la nueva Lady McCartney fue acusada por la prensa británica de haber ejercido la prostitución con jeques y magnates árabes en Marbella y en Londres.

"Es una completa embustera, afirma Geoff Baker, antiguo relaciones públicas de McCartney. "La sugerencia de que la atacó con una botella de vino es una acusación monstruosa", señaló Baker. Según la prensa, McCartney ha ofrecido a su ex 45 millones de euros a cambio del divorcio, pero Mills quiere mucho más.

La exmodelo ha contratado al abogado Anthony Julius, que defendió a la princesa Diana en su divorcio con el príncipe Carlos, y para la que obtuvo más de 25 millones de euros. Eso puede ser una minucia, comparado con lo que Mills se puede llevar ahora.