El magnate de EEUU Steve Wynn rompió ayer de un codazo la obra de Pablo Ruiz Picasso El sueño,que acababa de vender a un coleccionista por 111 millones de euros. Habría sido el precio más alto que se hubiera pagado por un cuadro. Wynn quiso enseñar el lienzo a unos amigos antes de dárselo a su nuevo dueño. Levantó el brazo para mostrar un detalle del mismo y, al bajarlo, le dio el empellón y le hizo un agujero tan grande como una moneda.