La víctima del despido, anhelante por tener un miembro mayor, es Vasile Capris, el presidente de la filial del Partido Nueva Generación rumano en la ciudad de Galati. La formación política a la que representaba es de orientación democristiana y eso es, según Gigi Becali, líder del partido y presidente del club de fútbol Steaua de Bucarest, incompatible con desear tener un pene mayor que el que Dios le ha dado. "Son ideas satánicas", dijo.