La mejor defensa es un buen ataque. Eso lo sabe bien Madonna. Por eso, para intentar protegerse de las lenguas viperinas que han criticado su frialdad y su falta de humanidad en el proceso de adopción de David Banda, ha enseñado al mundo entero su nuevo álbum de fotos familiar, con tiernas instantáneas en las que aparece la parentela al completo y el pequeño malauí David Banda como protagonista.

La diva reinventa su imagen constantemente y ahora, después de todos los zarpazos que ha recibido, le apetece mostrar su lado más maternal. Con su hija Lourdes, de nueve años, a un lado, Rocco, de seis, al otro y el recién estrenado hermanito, de 13 meses, en el centro, la nueva Madonna aparece más alejada que nunca de la estrella que luce sujetadores de conos o se besa con compañeras de profesión en pleno espectáculo.

TAL Y COMO ES

Las fotografías fueron realizadas en la residencia londinense de la cantante y las mostró ella misma la noche del pasado miércoles, durante la entrevista que le hizo la superestrella de la televisión estadounidense Oprah Winfrey.

Apelar al espíritu familiar siempre ha funcionado y la diva ha querido que el mundo entero la vea tal como es, en casa y con los suyos. Como era de esperar, las instantáneas, mostradas por una Madonna emocionada y dolida con la prensa, hicieron mella en los espectadores y fueron portada, ayer, en algunos tabloides. "Ellos parecen una familia feliz y amorosa", afirmó una mujer que asistió al programa de Winfrey.

La presentadora norteamericana no suele entrevistar a sus invitados vía satélite, pero con Madonna hizo una excepción a cambio de obtener sus primeras declaraciones en plena tormenta por la adopción del pequeño de Malaui. Además de dicho testimonio, su programa mostró, en primicia, el álbum familiar más codiciado de las últimas semanas, en el que también aparece el marido de la cantante, el cineasta británico Guy Ritchie, jugando en casa con su hijo malauí.

La cantante dijo que se sintió atraída por David nada más verlo, enfermo, en brazos de una niña que padecía sida. "David es asombroso. Me sorprende lo bien que mis hijos le han aceptado. Y se ha adaptado muy fácilmente de vivir de un orfanato en África a nuestra casa", afirmó la estrella.