"Seguro que mi madre estará diciendo que ya era hora". Desde ayer, Rocío Jurado da nombre al Auditorio de Sevilla, una noticia que conoció en vida y que no pudo llegar a ver, como lamentaba Rocío Carrasco recordando el humor de su madre. En su primera intervención tras la muerte de la artista el pasado mes de junio, Rociíto estuvo acompañada por toda su familia: su novio Fidel Albiac, con sus hijos, Rocío y David; sus tíos Amador y Gloria, con sus primos e incluso sus dos hermanos adoptivos, Gloria Camila y José Fernando, acompañados de José Ortega Cano, además de la duquesa de Alba y el diestro Curro Romero.

Ninguno quiso perderse el homenaje de Sevilla a la cantante chipionera. "Desde donde quiera que esté, que sé que no es muy lejos, os da las gracias", aseguró la hija de la artista.

CATORCE AÑOS

Con voz temblorosa y las lágrimas a punto de romper, Rocío agradeció que el Ayuntamiento de Sevilla haya dedicado el espacio escénico --ubicado en la Isla de la Cartuja-- a la memoria de su madre, como "testimonio, reconocimiento y memoria" de la vinculación de la cantante con la ciudad. Jurado supo que el auditorio llevaría su nombre hace 14 años, cuando lo inauguró. El alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín recordó que Rocío Jurado había sido la artista que más había actuado en ese auditorio, en el que en la Expo, representaba su espectáculo Azabache. Sánchez Monteseirín destacó que la cantante "amaba a Sevilla como resumen de toda Andalucía", y por eso, dijo, "la ciudad ha querido situar a Rocío, de manera simbólica, en el lugar que ya ocupa de manera real, el corazón de la Sevilla de hoy y del mañana".

"Esta ciudad era su casa --afirmó Carrasco--. De aquí se llevó el olor de los jazmines, de los naranjos y todo vuestro cariño y amor, allí donde esté". Ella fue la encargada, junto al primer edil, de descubrir la placa con grandes letras doradas, situada a la entrada del recinto, mientras en una pantalla gigante la chipionera cantaba Sevilla y el Himno de Andalucía, que interpretó para la película La Lola se va a los puertos.

Tampoco los paisanos de la cantante quisieron dejarla sola en este homenaje oficial, y hasta cuatro autobuses procedentes del municipio gaditano se desplazaron a Sevilla para arropar a la familia. Ellos agradecieron el gesto y, terminado el acto, se acercaron a saludarles al tiempo que se abrían las vallas para que todos pudieran pasar a ver el monolito en honor a la artista, fallecida a causa de un cáncer de páncreas el pasado mes de junio.