Desde que lo ha incluido en su álbum familiar, Madonna no deja ni a sol ni a sombra a David, el bebé malauí de 13 meses que ya luce en la muñeca izquierda, como la cantante, la cabalística pulsera de hilo rojo. Con él en brazos (foto), embarcó el domingo en el aeropuerto de Heathrow rumbo a Nueva York, adonde la reina del pop acudió para promover su último libro de niños, Too good to be true, y un concierto en la NBC.