La ausencia de Sara al colegio Dos de Mayo de Castejón, donde trabajaba como profesora de Educación Especial, el día de la vuelta a las aulas extrañó a los que la conocían. No podían imaginarse que la patrulla de la Policía Local de Tudela que acudió a su domicilio la iba a hallar muerta a puñaladas. Un asesinato que la Policía Foral de Navarra investiga en el marco de la violencia machista puesto que su marido, J. M. U. A., de 40 años y natural de la localidad zaragozana de Gallur, está en paradero desconocido (tampoco hay rastro de su coche) y ya ha emitido una orden de búsqueda al resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No obstante todas las hipótesis permanecen abiertas.

El cuerpo de la mujer de 38 años, que presentaba heridas de arma blanca en el abdomen y en las extremidades -que indicarían que trató de defenderse-, fue encontrado en el interior del domicilio conyugal, en el número 14 del paseo de Pamplona, en Tudela. Allí no se encontraba su esposo, quien tampoco había acudido a la granja porcina que tiene su familia en Tauste, municipio zaragozano del que procede la madre. De ahí que se iniciara la búsqueda que de momento no ha dado sus frutos. La pareja llevaba dos meses residiendo en la vivienda que acababan de adquirir y se casaron hace cuatro años. No tenían hijos.

Como marca el protocolo, agentes de la Policía Judicial de la Policía Foral se hicieron cargo de las investigaciones, bajo la dirección del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Tudela, que mantiene las diligencias secretas. El cadáver de Sara fue trasladado al Instituto Navarro de Medicina Legal y Ciencias Forenses para la realización de la pertinente autopsia, que servirá para aclarar las circunstancias de su muerte. Por el momento, se trata de una "muerte judicial con indicios de etiología violenta", han señalado a Efe fuentes de la Policía foral, cuerpo en el que no constan denuncias previas por maltrato entre la pareja.

Conmoción

La muerte violenta de esta mujer estremeció no solo a Tudela, ciudad en la que vivían y cuyo ayuntamiento está a la espera de la confirmación por parte del Gobierno foral de que se trata de un crimen machista para condenar el asesinato, sino también en Cortes de Navarra, localidad de la que era originaria Sara y también en Castejón, donde impartía clases.

El Ayuntamiento de Cortes ha hecho público en redes sociales un mensaje en el que da las gracias a la joven fallecida, miembro de un grupo de teatro local, por "los buenos momentos que nos hiciste pasar. Por tu buen hacer y por tu forma de ser", al tiempo que traslada su "más sentido pésame a la familia".

Además, hace pública la esquela de la joven, cuyo funeral tendrá lugar este miércoles en Cortes.

A Gallur también llegó rápidamente la noticia. Guardan cautela ante el asesinato y, especialmente, ante la falta de paradero conocido de quien fuera su vecino hasta que se trasladó a Tudela. En otoño estuvo una temporada residiendo con su familia.