Colarse en la vivienda de su ex pareja sentimental, escalando y trepando por los canalones del inmueble, para luego agarrarla del cuello con fuerza hasta que estuvo a punto de perder la conciencia. Es lo que sufrió ayer una vecina de Teruel que ahora respira más tranquila, después de que su agresor haya ingresado provisionalmente en la cárcel. 

Es la decisión que tomó el titular del Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 3 de Teruel, tras ser puesto a disposición judicial el sospechoso, David A. P. Se le considera autor de un delito de allanamiento de morada y otro de lesiones en el marco de la violencia machista. 

Según el auto, «existen indicios razonables y fundados» de que el acusado trepó la fachada del inmueble de su expareja hasta llegar a la cuarta altura, forzando la persiana y rompiendo un cristal para acceder al interior de la vivienda. Una vez en el interior, y después de una discusión y un fallido intento de ella de sacarlo del inmueble, «la giró lateralmente y la agarró fuertemente del cuello, tirándola al suelo y poniéndose encima de ella», hasta el punto de que «no podía respirar y sentía la asfixia y presión en el cuello, estando a punto de perder la conciencia».

El auto sostiene que sólo cuando vio que estaba ahogando a su pareja, el presunto agresor la soltó, y resalta al tiempo que la víctima, en el momento de ser reconocida, presentaba eritemas con equimosis en la parte posterior del cuello y en el trapecio izquierdo, una serie de petequias en la región infrahioidea y, dolor en la musculatura paravertebral cervical y esternocleidomastoideo derecho.

Así, por la naturaleza de los hechos ocurridos, por el riesgo de fuga del investigado y para evitar que éste pueda actuar de nuevo sobre la víctima, el magistrado ha decretado el ingreso del presunto agresor en prisión provisional.

Ante el maltrato está el teléfono 016. Las llamadas realizadas a este número no dejarán ningún rastro en la factura.  

Señal de socorro para alertar de la violencia de género MINISTERIO DE IGUALDAD