Ya no hay marcha atrás. Los antiguos cines Elíseos de Zaragoza pronto se convertirán en un McDonald’s y donde antes se podía ver la cartelera con las películas de la semana ahora aparecerán los distintos menús de la cadena de comida rápida. La Gerencia de Urbanismo ha aprobado la licencia de actividad, entre críticas de ZeC y Podemos, que se abstuvieron en la votación, y el descontento de los vecinos, cinéfilos y nostálgicos.

El resultado no podía ser otro ya que se trata de un acto reglado, es decir, que la Gerencia tiene la obligación legal de conceder la licencia porque la empresa cumple con la normativa y con todas las exigencias añadidas para este tipo de edificios, catalogados y protegido, y un gran valor patrimonial e histórico.

 El concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha explicado que el proyecto cuenta con el visto bueno de la Dirección General de Patrimonio de la DGA y que todos los informes son favorables, por lo que la gerencia le otorgó la licencia de actividad.

El local, de 842 metros cuadrados distribuidos entre el sótano, la planta baja y la primera y con capacidad para 245 personas, mantendrá intactos todos los elementos catalogados, tanto en su interior como en su fachada. De hecho, no se podrán colocar vinilos en la entrada, una condición con la que se pretende respetar el aspecto del acceso principal.

PSOE y Vox no han puesto reparo alguno al expediente y han votado a favor junto a PP y Cs, sin embargo, Podemos y ZeC, que se han abstenido, han dejado constancia de su malestar por reconvertir un rincón tan emblemático como este en un establecimiento de comida rápida.

«Es una vergüenza que un equipamiento con las características y el valor de este cine acabe de esta forma», ha declarado el portavoz de ZeC, Pedro Santisteve, que ha cuestionado que la normativa no ponga coto a las actividades que pueden desarrollarse en los edificios catalogados.

Para el concejal, el motivo de que esto suceda no es otro que «la falta de colaboración institucional» entre el ayuntamiento, la DGA y el Gobierno central que, a su juicio, «tiene como consecuencia este tremendo fracaso a la hora de salvar estos espacios». Según Santisteve, las instituciones deberían mantener estos elementos patrimoniales y darles otra solución como, por ejemplo, convertirse en una fonoteca, una filmoteca o cinemateca.

Para el concejal de Podemos, Fernando Rivarés, lo que va a ocurrir con los antiguos cines «es una desgracia cultural y patrimonial, un ejemplo claro del fracaso de la colaboración institucional». El concejal ha asegurado que se ha perdido «una oportunidad histórica de salvar el espacio y generar un equipamiento cultural aragonés de primera magnitud».

También la formación morada propuso que se utilice este establecimiento para crear una Cinemateca Aragonesa integrando en ella la Filmoteca de Zaragoza, pero la realidad es que el consistorio no tiene capacidad económica para invertir ni en su reforma ni en su mantenimiento, motivo por el que no se ha planteado ninguna alternativa desde que cerraron sus puertas.

Rivarés ha añadido que podía haber sido un lugar perfecto para albergar festivales o para ser un espacio cultural de referencia. 

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Así será el nuevo McDonald's del Cine Elíseos El Periódico de Aragón