Caminar en línea recta, levantarse de una silla con los brazos cruzados o botar la pelota y además dar palmas. Estos son algunos de los ejercicios que un grupo de seis mayores de 80 años realizaban esta mañana tras iniciarse el programa municipal de recuperación física, que se ha iniciado en la capital aragonesa con 102 grupos y 589 participantes.

Carmen, Manuela, Emilia, Vicenta, Margarita y Pedro atendían esta mañana atentas las instrucciones de Ana Sánchez en el Centro de Mayores Laín Entralgo. Caminad y aplaudid cuando contéis cinco, les decía. Manuela Bueno, una de las participantes señalaba con sorna que a sus 82 años “no espero mucho de las clases, pero sí sentirme un poco más ágil”. Lleva dos inviernos sin hacer nada y “lo he notado”, de hecho, sus hijas no le dejan salir sola de casa y estas clases “me ayudarán”, aunque tiene muy claro que en casa no las repetirá porque “ahí siempre hay mucho que hacer”. 

El centro municipal Laín Entralgo ofrece actividades a sus mayores para paliar los efectos de la pandemia JAIME GALINDO

Emilia Cáncer Sanz es ya una veterana en este programa. Agradece hacer ejercicio, pero sobre todo “me sirve para salir de casa, hablar y encontrarme con amigos y compañeros porque necesitamos salir” después de más de un año casi encerrados en casa. Asegura que a ella la pandemia le ha afectado físicamente, pero sobre todo “moralmente”; no ha perdido a nadie cercano pero sí “mucha gente conocida se ha ido y eso duele”, reconoce.

Ana Sánchez es la monitora que se encarga de dirigir la clase de activación física. Serán seis sesiones para “recuperar lo que han perdido durante este tiempo”. Los ejercicios tratan de movilidad, fuerza… pero sabe que lo más importante para ellos es “volver a salir, relacionarse”. Primero con un calentamiento y luego a trabajar con el material, pelotas primordialmente, para recuperar habilidad motora, equilibrio… para acabar con relajación y respiración.

Los talleres para mayores de 80 años se han iniciado esta semana, organizados por el Ayuntamiento de Zaragoza, en colaboración con la Facultad de la Salud y del Deporte de la Universidad de Zaragoza. “La pandemia nos ha cambiado la vida a todos y ha afectado a las capacidades cognitivas y sociales”, reconocía la concejala de mayores del consistorio, Paloma Espinosa. Por eso se ha creado estos grupos, puestos en marcha en 28 plazas y parques de la ciudad y los barrios rurales, todos ellos al aire libre o en las inmediaciones de los centros de convivencia, como el Laín Entralgo. Las clases se realizarán, una por semana, durante 6 semanas y estarán impartidas por 16 monitores especializados, que buscarán, mejorar la calidad de vida de los participantes, la física y también la social.