El director territorial de Quirónsalud, Germán Barraqueta, ha adelantado que el nuevo hospital de Zaragoza, que prevé abrir sus puertas "a lo largo de 2023", pretende ser referente en cinco áreas: oncología, salud cardiovascular, mujer y niños, neurociencia y cirugía ortopédica y traumatológica.

Así lo ha manifestado Barraqueta tras la firma de las escrituras de compraventa de los suelos para la construcción del nuevo centro hospitalario, que se instalará en la prolongación de la avenida Gómez Laguna y cuyas obras comenzarán este año y tendrán un plazo de ejecución de 20 meses.

En cualquier caso, ha subrayado que el nuevo centro tendrá toda la cartera de servicios médicos con el objetivo de crear un "hospital de vanguardia" que incorpore todos los últimos desafíos tecnológicos para ofrecer los mejores resultados de salud de cara a las necesidades de los próximos 25 a 30 años.

Ha considerado que la ciudad necesitaba un hospital "del siglo XXI" para afrontar las nuevas realidades, ya que "cuidar de la salud de las personas" es el principal propósito de este grupo sanitario privado.

Además, ha destacado que la nueva instalación estará comprometida con la sostenibilidad y el medio ambiente, estará completamente digitalizada y será un espacio concebido para mejorar la experiencia de los pacientes y de sus familiares.

El director territorial de Quirón ha añadido que quiere estar al lado de la sanidad aragonesa, que está "a la vanguardia" en España y Europa.

Así, ha apostado por la colaboración de las instituciones públicas y privadas para convertir a la capital aragonesa en un clúster del sector sanitario, después de que se haya convertido en un foco de importantes inversiones en las ciencias de la salud, la investigación o la farmacia.

Ha emplazado a las próximas semanas para dar más detalles del anteproyecto, que se está perfilando, y del número de empleos directos que va a generar, que hasta ahora se han estimado en unos mil.

El alcalde, Jorge Azcón, ha comenzado dando la enhorabuena al área de Urbanismo por su "audacia" a la hora de impulsar este proyecto en un momento tan complicado como el del confinamiento.

A ello ha sumado que esta área ha pasado a funcionar "con una velocidad de crucero que no se conocía hasta ahora", al lograr en unos meses modificar el planeamiento, sacar a concurso público los suelos y firmar la parcela.

Asimismo, ha reiterado que la construcción del nuevo hospital privado es una "muy buena noticia" para la ciudad, con una inversión que se prevé que supere los 100 millones de euros, así como para la hacienda municipal, que ingresa 16,2 millones por la venta de estos suelos.

Todo ello en un momento en el que el Ayuntamiento de Zaragoza tiene que hacer frente a los problemas sociales generados por la crisis económica y sanitaria, a las ayudas a los sectores más perjudicados o a mantener el transporte público.

Azcón ha puesto este proyecto como ejemplo de colaboración público-privada y se ha mostrado "deseoso de que esto se siga en toda España" para que se sepa que Zaragoza está abierta a recibir inversiones que generen empleo y riqueza, especialmente en ámbitos como las ciencias de la salud o la farmacia.

En pocas semanas, el grupo hospitalario presentará el proyecto, que deberá ser estudiado por los grupos municipales para la concesión de licencias, pero el alcalde se ha mostrado dispuesto a autorizar antes el movimiento de tierras, que tiene una licencia diferente, y a que el proceso se inicie "cuanto antes, mejor".

El consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha recalcado que el equipo de gobierno no se equivocó cuando supo detectar la necesidad de poner a disposición de las grandes compañías sanitarias suelos públicos para un proyecto de esta envergadura.

Lo ha justificado por lo que supone este nuevo hospital en la creación de riqueza y de empleo en Zaragoza, con una previsión de 800 puestos de trabajo de inicio y hasta 1.200 ó 1.300 puestos directos cuando esté en pleno funcionamiento, que aún se tienen que concretar.