El Ayuntamiento de Zaragoza reforzará desde este lunes la vigilancia en la nueva colonia felina ubicada en el paraje de los Montes de Torrero conocido como El Guano tras nuevos actos vandálicos que ha puesto en conocimiento de la Policía Local y solicitado la apertura de una investigación.

Esta madrugada se han producido diferentes actos vandálicos en el nuevo espacio que han dejado rotas las cinco jaulas de readaptación en las que estaban los animales, bloqueado los candados con silicona, y cortado parte de las vallas y mallas que protegen el recinto y que han notificado los propios voluntarios capturadores han colaborado en el traslado de los gatos desde la colonia del Parque Pignatelli.

Además de pedir que se investiguen los hechos, el Área de Participación y Relación con los Ciudadanos ha puesto en conocimiento de la autoridad policial diferentes mensajes que algunas personas han lanzado en las redes sociales invitando a boicotear la nueva colonia felina.

El Ayuntamiento de Zaragoza informa de que los voluntarios capturadores, formados expresamente para el proceso, siguen con las labores de captura en el entorno del Parque Pignatelli, si bien, los animales se trasladarán a la colonia felina de Casetas que se habilitó el año pasado con motivo del cierre de la zona de Giesa.

Los responsables del Centro de Protección Animal del Ayuntamiento de Zaragoza han alertado de la situación de peligro en la que se encuentran en estos momentos los animales que se han escapado tras el acto vandálico ya que para volver al lugar del que salieron "tendrán que cruzar calles y carreteras con tráfico con el correspondiente peligro para ellos", a lo que se suma que no están acostumbrados a vivir en libertad ya que llevan años siendo alimentados y cuidados por los voluntarios.

El traslado de la colonia felina situada en los antiguos depósitos del Parque Pignatelli comenzó de forma ordenada el martes de la semana pasada por parte de voluntarios autorizados y con formación específica para dicho proceso.

La nueva colonia cuenta con el informe favorable del Colegio Oficial de Veterinarios de la Provincia de Zaragoza, que lo reconoce como un espacio "ambientalmente muy adecuado" ya que "el matorral y la vegetación baja favorece la intimidad de los animales" y además es usado en exclusiva como albergue felino.