El Ayuntamiento de Zaragoza va a retirar la pancarta con la bandera LGTBI y trans de su balcón tras el decreto del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de la ciudad. Este tribunal ha emitido esta tarde misma tarde la petición, que tenía carácter de cautelarísima, por lo que debía cumplirse de inmediato. El cartel se había colocado esta mañana con la presencia de todos los grupos municipales menos Vox, que no la consideraba necesaria. El equipo de Gobierno de PP y Cs ya ha dicho que no comparte la decisión pero que "la respeta y acata", aunque presentará un recurso.

Ahora, el consistorio dispone de un plazo de tres días para hacer alegaciones para que el tribunal analice la cuestión de forma cautelar. El decreto de este lunes del magistrado, Luis Carlos Martín Osante, respondía a un recurso de la asociación Abogados Cristianos, el mismo grupo que ya había conseguido que este mismo juzgado prohibiera la colocación de una bandera LGTBI este año. Para tratar de sortear esta resolución, el ayuntamiento había decidido colocar una pancarta en vez de una bandera, que se diferencia en que la primera contiene un texto (Zaragoza es diversidad) y la segunda no. Pero parece que esto no ha sido suficiente para el juez.

El cartel se había colocado a primera hora de este lunes con la presencia del alcalde, Jorge Azcón, de representantes de Ciudadanos, PSOE, Podemos y Zaragoza en Común (ZeC) y de los colectivos LGTBI y trans. El acto pretendía ser un acto reivindicativo en favor de la igualdad y la diversidad.

El consistorio ya recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) la primera sentencia que prohibía la colocación de la bandera LGTBI en el balcón este año, que emitió después de estimar un primer recurso de Abogados Cristianos. El juez consideró entonces que era "contrario a derecho" que se coloque la bandera arcoiris en el balcón del ayuntamiento, al entender que vulnera la neutralidad institucional. Además de no permitir la colocación este año, la sentencia dejaba sin efecto el acto conmemorativo en el que se colgó la bandera el año pasado.

Aún así, el consistorio había decidido colocar la pancarta (que no bandera) para mostrar su “solidaridad” y volver a dejar patente que Zaragoza es una ciudad “solidaria” que defiende la “libertar sexual”, había señalado Azcón, que ha defendido las banderas oficiales del ayuntamiento sin que ello limite otras reivindicaciones, como son los derechos LGTBI y trans y que la “inmensa mayoría, por no decir la totalidad de los zaragozanos, defienden", ha destacado el primer edil. No obstante, el cartel solo ha durado unas horas.

Llueve sobre mojado

A pesar de los argumentos del alcalde, el magistrado, Luis Carlos Martín Osante, ha fundamentado su decisión en otra sentencia del Tribunal Supremo en la que se dice que "no resulta compatible con el marco constitucional y legal vigente, y en particular, con el deber de la objetividad y neutralidad de las Administraciones Públicas la utilización, incluso ocasional, de banderas no oficiales en el exterior de los edificios y espacios públicos, aun cuando las mismas no sustituyan, sino que concurran, con la bandera de España y las demás legal o estatutariamente instituidas".

Así, el juez no ha considerado válida la excusa de que, este año, se trata de una pancarta y no de una bandera. "Aunque la diferencia estriba en que este año el ayuntamiento ha incorporado un texto (Zaragoza es diversidad) sobre la bandera-pancarta LGTB y Trans", estima el juez que el hecho de "añadir" un texto a una bandera "no hace que deje de ser una bandera".

Antes, por la mañana, y a sabiendas de la polémica que precedía al acto de colocación de la pancarta, la concejala de Igualdad del consistorio, María Antoñanzas (Ciudadanos), había manifestado la importancia de “los gestos”. “Zaragoza es una ciudad comprometida, amigable y abierta que seguirá luchando por los derechos de todos”, había señalado.

Vox, por su parte, ha sido el único grupo que se ha encargado de romper la unidad. Un año más, no ha participado en el acto y, de hecho, lo ha criticado. Según su portavoz, Julio Calvo, la Constitución ampara los derechos de todas las personas por igual por lo que, a su juicio, este tipo de eventos no son necesarios.

El mismo juez sí que permitió colgar la bandera el año pasado

Luis Carlos Martínez Osante, el mismo juez que ha obligado al Ayuntamiento de Zaragoza a retirar la pancarta LGTBI de su balcón, denegó el año pasado esta misma petición que realizó ya entonces la asociación Abogados Cristianos. No obstante, desde el Tribunal Superior de Justicia de Aragón, en una nota de prensa, explican que el magistrado, este año, "ha tenido muy en cuenta que, una vez dictada sentencia sobre el fondo del asunto" por parte del Tribunal Supremo, "existe una notoria apariencia de buen derecho de que no es procedente la colocación de banderas no oficiales".

El consistorio de la capital aragonesa ha informado ya de que sus servicios jurídicos ya están trabajando en un escrito de alegaciones para poder volver a instalar la pancarta.