El equipo de Gobierno de PP-Cs de Zaragoza ha aprobado este martes la adhesión de la capital al plan de rescate de la hostelería del Gobierno de Aragón, dotado de 50 millones. Lo hace después de una polémica negociación entre ambas administraciones y sin saber todavía cuál será la aportación municipal. 

La concejala de Economía e Innovación, Carmen Herrarte, ha explicado que van a hacer «un acto de fe» dado que la demanda registrada no ha sido la esperada, con «5.573» peticiones de ayudas de las «12.000» previstas, señaló. También porque todavía no saben si finalmente se cumplirán las estimaciones que hizo en su día el consejero de Hacienda, Carlos Pérez Anadón, cuando se preveía que la aportación municipal ascenderá a 3,5 millones.

De los 50 millones, el Ejecutivo aporta 30 y el resto corre a cargo de los entes locales y las diputaciones provinciales. Las ayudas que recibirán los hosteleros rondarán entre los 3.000 y los 200.000 euros.

«Es una pena que haya habido pocas solicitudes. Deseamos que el plan vaya muy bien y sea útil, pero creemos que con la aportación del ayuntamiento se podrían haber atendido mejor las necesidades de los ciudadanos», declaraba Herrarte, que sacó pecho de los microcréditos.

Según la concejala, el consistorio destinó 10 millones y, finalmente, debido a la alta demanda, tuvo que ampliar la partida hasta los 14 millones. Herrarte adelantó ayer que solicitarán a la DGA que permita a los empresarios pagar estos préstamos con las ayudas directas, como sucede con los ICO.

La titular de Economía admitía que este tipo de ayudas son más fáciles de gestionar pero que, a la vista de las solicitudes, no son tan útiles como los microcréditos o como los programas para el fomento del consumo, como Volveremos, que ha tenido una gran acogida en sus dos ediciones.