El futuro del antiguo cuartel de Pontoneros se despeja. La mesa de contratación de la sociedad municipal Zaragoza Vivienda ha propuesto este martes adjudicar el proyecto de la residencia universitaria que albergará el edificio, por iniciativa de PP y Cs, a la empresa belga Xior Student Housing, que invertirá un total de 23,5 millones de euros para construir unas instalaciones con un total de 351 habitaciones. El proceso de licitación del concurso público, de todas formas, no está cerrado todavía y será en el próximo consejo de administración de la empresa pública cuando se firme el acuerdo.

Xior ha aventajado así a la otra empresa que se presentó al concurso, Northport Servicios Empresariales, que ha obtenido 24 puntos menos en el proceso de adjudicación. La compañía belga contempla en su proyecto la construcción de 13 salas de estudio, amplias zonas comunes y un total de 351 habitaciones (243 individuales) para un total de 388 plazas, que cuentan con una superficie media de 18 metros cuadrados. No obstante, los apartamentos reservados para profesores e investigadores de la Universidad de Zaragoza serán algo más grandes, de 25 metros cuadrados.

El precio básico medio de las habitaciones será de 377 euros, aunque hay diez plazas que estarán becadas y por las que no se cobrará nada a los huéspedes. Habrá cuartos para una, dos y hasta tres personas y todos incluirán microondas y nevera. Se prevé que el edificio sea además “cero emisiones”.

Asimismo, Xior prevé dotar a las instalaciones con una lavandería, un comedor, una cocina industrial en la planta baja del edificio y también habrá espacios abiertos a los no residentes como aparcabicis, cafeterías, salas de estudio, salas de conferencias, talleres de idioma y cultura, biblioteca y espacios para el trabajo compartido y cargadores de vehículos eléctricos.

Además se propone la construcción de un graderío natural sobre una parcela contigua que estará también abierta al público y se rehabilitará una bodega encontrada durante los trabajos de inspección que podrá visitarse por su valor histórico. Todos los elementos catalogados del edificio, que en realidad son dos y que están protegidos, tendrán que respetarse aunque se adapten para los nuevos usos.

La empresa adjudicataria abonará al consistorio 8 millones de euros en concepto de canon por la cesión de los suelos en los que estará la residencia, que podrán ser explotados por la compañía durante los próximos 75 años. Así, a falta de que el consejo de administración ratifique la propuesta de la mesa de contratación, el futuro de Pontoneros parece claro ya después de varios intentos de dotar de alguna utilidad a este emblemático inmueble, situado en la calle Madre Rafols, en la zona de Pignatelli. El PSOE, además, que amenazó con presentar un recurso contra el proyecto, finalmente no puso pegas judiciales, por lo que parece que hay vía libre.

Una vez Zaragoza Vivienda autorice la operación y si no hay alegaciones comenzará la primera fase de la remodelación de Pontoneros, que estará lista en junio de 2023. Y la segunda podría acabarse en septiembre de ese mismo año, por lo que la residencia podría recibir a sus primeros estudiantes en el curso 2023-2024.