Las fuerzas y cuerpos de seguridad registraron durante 2020 en Aragón 7.826 ciberdelitos, lo que supone un incremento del 34% sobre 2019, cuando se contabilizaron 5.163, aunque solo representan el 2,7% de este tipo de delitos a nivel nacional. Los más frecuentes fueron los de fraude informático (6.970 en la comunidad, un 89 % del total); seguidos a distancia de los que tuvieron que ver con amenazas y coacciones (355); falsificación informática (225), acceso e interceptación ilícita (134), los que se denunciaron contra el honor (54) o los delitos sexuales (36).

La mayoría de los ciberdelitos investigados fue en la provincia de Zaragoza (6.057), mientras que en Huesca se notificaron 1.240 y en Teruel 529.

En España se cometieron un total de 287.963 ciberdelitos, un 31,9% más que en 2019, con lo que el alza sostenida que se detectaba en este tipo de criminalidad se ha disparado por la pandemia de covid-19, en especial por fraudes y estafas en internet.

Estos datos aparecen recogidos en el VII Informe sobre cibercriminalidad del Ministerio del Interior, publicado ayer con datos recogidos por la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Foral de Navarra, Ertzaintza, Mossos y los distintos cuerpos de policía local.

El informe expone que, según el Centro Criptológico Nacional, la cibercriminalidad estuvo «íntimamente» relacionada con la pandemia, con diferentes modalidades (robo de información, campañas de ransomware, acción de influencia, propaganda o desinformación promovidas por estados, delincuencia económica, entre otros).

A corto plazo, se espera que sigan creciendo los ataques a redes domésticas y equipos personales como consecuencia del teletrabajo y que se incrementen «los ataques a farmacéuticas, laboratorios de investigación dedicados a la covid-19 o víctimas relacionadas con el sector». El informe de Interior constata que desde 2016 la ciberdelincuencia es un «fenómeno en crecimiento» que aumenta «progresivamente» su peso proporcional dentro del conjunto de la criminalidad.