Los trabajadores del autobús urbano de Zaragoza han retomado la huelga en el servicio. Los paros, programados de 12.30 a 16.30 horas, se celebran en semanas alternas y generan largas filas en las paradas, sobre todo en las del centro de la capital.

El viernes pasado, la empresa y el comité mantuvieron un encuentro con la esperanza de alcanzar un preacuerdo que diera por finalizada la huelga, sin embargo, la reunión finalizó con las posturas todavía más alejadas. De hecho, ambas partes se reprocharon la falta de interés por encontrar una solución a este conflicto.

Desde Avanza aseguran que las pretensiones económicas de los empleados suponen un aumento de la masa salarial del 35% y que la reducción de la jornada laboral exigida se traduciría en 30 días de trabajo, «como un mes más de vacaciones». 

Tal y como adelantó este periódico, como consecuencia de los paros, Avanza ha dejado de ingresar un millón de euros por la huelga, y le ha costado más de «200.000 euros» en concepto de horas a abonar a los representantes del comité, con quienes han mantenido ya 58 reuniones.