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El Periódico de Aragón

El nuevo campo de fútbol

El silencio del Real Zaragoza frena el consenso por la nueva Romareda

El PSOE dice que antes de negociar su ubicación deben confirmar si participarán en la financiación | Serrano y Azcón mantienen contactos «informales» con los nuevos dueños sin aclarar cómo participarán

Imagen aérea del estadio de La Romareda. ÁNGEL DE CASTRO

No parece que vaya a haber acuerdo sobre el futuro de La Romareda. Al menos no a corto plazo. El punto de partida de la negociación en la casa consistorial tiene poco que ver entre unos y otros y todo apunta a que el encuentro de este martes entre el Gobierno de PP-Cs y los grupos municipales solo servirá para salir en rueda de prensa, invocar al consenso y criticar al de la bancada contraria. Una situación que se solucionaría (o debería) si los nuevos socios del Real Zaragoza rompieran su silencio y confirmaran si van a implicarse en el nuevo estadio.

La situación es la siguiente: Jorge Azcón quiere decidir la ubicación del nuevo estadio antes de definir qué estadio se quiere para la ciudad. En cambio, la oposición dice que antes de ponerse a elegir el suelo más idóneo para construir la nueva Romareda hay que tener un proyecto, saber qué campo se quiere construir, cuánto costaría y, lo que es más importante, cómo se pagaría.

Los socialistas van más allá y dejan en manos de los nuevos dueños del Real Zaragoza su futuro. «Primero tenemos que saber qué es lo que quieren y qué proyecto deportivo plantean», ha declarado la portavoz del PSOE, Lola Ranera, que ha decidido acudir a la reunión con el famoso «folio en blanco» sin una sola propuesta. «No es un problema de ubicación, no es el debate».

A favor de La Romareda

Azcón desveló la semana pasada que su apuesta pasa por construir un nuevo campo en su ubicación actual. También Cs es partidario de reconstruir La Romareda, y Vox, su socio preferente, mientras que Zaragoza en Común (ZeC) prefiere que se reforme la actual. Opiniones dispares que hacen muy difícil el consenso al que alude constantemente el primer edil.

La Romareda es un proyecto de ciudad que, tras varias operaciones fracasadas, arrastraría un buen puñado de votos en las próximas elecciones, de ahí que la negociación sea tan complicada. Para más inri, el pasado 8 de abril se hizo oficial la venta del Real Zaragoza, por lo que la implicación de los nuevos inversores puede acelerar el proyecto y cambiar las preferencias de todos.

Sobre este asunto ha incidido Ranera, que ha recalcado que se trata de un grupo de inversores «muy potentes» que deberían exponer su proyecto deportivo y el tipo de campo que necesitan para cumplir con su objetivo --llevar al Real Zaragoza a Primera División-- antes de que se mueva ficha desde el consistorio. «¿Cómo va a ser el nuevo modelo de gestión del club? ¿Les valdrá el campo actual, hay que reformarlo o necesitan uno nuevo? ¿Quieren sentarse a hablar de la explotación del campo?», se pregunta Ranera, que acusa al alcalde de buscar «rédito electoral» con este asunto.

«Azcón no puede reírse de la afición, de la ciudad y de los grupos diciendo que ahora le gusta La Romareda»ha asegurado la socialista, que se ha mostrado muy crítica con el alcalde, quien instó a los grupos a negociar sobre el futuro del estadio desde la «discreción» y fue el primero en pronunciarse sobre sus preferencias.

Para Podemos también es un «error» iniciar el debate hablando sobre el emplazamiento. «No puede ser independiente del modelo de campo, ni de la movilidad, la gestión y la financiación», ha asegurado su concejal Fernando Rivarés, que tampoco acudirá a la reunión de mañana con las tres localizaciones de las 12 propuestas por los técnicos municipales más viables para construir la nueva Romareda, como propuso el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, en un intento de acotar las posibilidades y acercar posturas.

La formación, que no descarta apoyar un campo en su ubicación actual, propuso un «proyecto de ciudad» que pasaría por construir un estadio con 45.000 localidades cubiertas, que podrían ampliarse a 80.000 en futuras fases, gestionado desde lo público.

Serrano, por su parte, ha recordado que el pasado 11 de abril (casualmente tres días después de la venta del Zaragoza) se acordó con los grupos municipales un calendario de negociación y ha recalcado que el PSOE avaló la decisión de reducir a tres las posibles ubicaciones en el encuentro que se celebra hoy en el consistorio.

En ese calendario se incluye «la escucha activa» de los agentes sociales, deportivos y vecinales, además del club, con quien ya han mantenido contactos «informales» tanto el alcalde como el concejal de Urbanismo. 

La Ciudad del Deporte y 120 millones: la propuesta de Podemos

Podemos acudirá a la reunión convocada hoy por el Gobierno de PP-Cs de Zaragoza con una propuesta concreta: un campo de fútbol con 45.000 localidades cubiertas con la posibilidad de que alcancen las 80.000 en fases posteriores que se construiría en el Parking Norte de la Expo por 120 millones y financiado con captación de deuda para amortizar en un plazo de 20 años.

El Actur sería el emplazamiento más favorable para la formación morada, un terreno cuya titularidad es del Gobierno de Aragón y que tendría que ceder al consistorio para construir su nuevo estadio. Sería un proyecto «más ambicioso, global y de ciudad» y se crearía de una Ciudad del Deporte donde no solo se celebrarían los partidos del Real Zaragoza.

De gestión pública, proponen construir un estadio que se convierta en un polo de atracción de empresas vinculadas con la tecnología y la actividad física y el deporte que, para que pueda estar integrado en Actur en el Centro Aragonés del Deporte, tendría que explotarse desde lo público, con una empresa participada por el Gobierno de Aragón y el ayuntamiento.

Para poder construir un campo de categoría 4 se necesitaría una parcela de 100.000 metros cuadrados, con espacio de restauración, ocio eventos, reuniones, museo y fan zone para aficionados. Para cumplir con la máxima calificación que exige la FIFA, la cubierta sería solar para autogeneración de energía. La Ciudad del Deporte tendría una residencia de unas 200 camas con usos preferentes para clubes y que opten a organizar campeonatos de España. Porque lo que propone Podemos es que Zaragoza sea la sede elegida para celebrar todo tipo de campeonatos, explicó Fernando Rivarés, que apuntó que en el Centro Aragonés del Deporte «fallido» cabría un Centro Aragonés de Medicina Deportiva o la Casa de las Federaciones con los recursos necesarios para realizar cursos de entrenadores, de árbitros y sesiones de tecnificación.

Según el concejal, este proyecto solo es posible en el Parking Norte de la Expo, donde «ya hay equipamientos construidos como el tranvía» y al tratarse de suelos públicos sería más fácil la colaboración inmediata entre el Ejecutivo autonómico y el ayuntamiento. 

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