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INFRAESTRUCTURAS EN ZARAGOZA

Fray Luis ya tiene casa: la historia del edificio de Las Fuentes que ha conocido a tres alcaldes

Zaragoza Vivienda recepciona las obras, ya finalizadas, de las 80 viviendas con espacios comunes en Las Fuentes. El proyecto nació hace 20 años y ha sufrido varios reveses

Azcón, este miércoles en su visita al nuevo edificio de Fray Luis Urbano, que cuenta con 80 viviendas en total. AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

«Por fin» fueron este miércoles las dos palabras más repetidas por el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, en su visita al edificio de 80 viviendas públicas en la calle Fray Luis Urbano de Las Fuentes. El proyecto, ya por fin terminado, inició su tramitación hace 20 años, cuando se generó el primer expediente en el consistorio, si bien la reivindicación de los vecinos del barrio era incluso anterior. «Hace 25 años», afirmó el alcalde. «Más, más», le corrigieron los vecinos en plena rueda de prensa tras la recepción de las obras por parte de la sociedad municipal Zaragoza Vivienda.

Azcón sabía que podía apuntarse el tanto y, a modo de anécdota, comentó que cuando visitó el edificio por primera vez, ya como primer edil, el jefe de las obras le dijo que era el tercer alcalde que conocía. Los dos anteriores, Pedro Santisteve y Juan Alberto Belloch no consiguieron, fuera o no su responsabilidad, cortar la cinta para inaugurar el nuevo edifico.

El primer intento serio para hacer realidad este proyecto lo impulsó Juan Alberto Belloch. En 2011, junto a la entonces consejera de Servicios Sociales y Familia del Gobierno de Aragón, Ana Fernández, el regidor socialista anunció que iba a poner en marcha la construcción de un edificio de 80 viviendas públicas tuteladas en este mismo solar en Fray Luis Urbano.

La inversión anunciada entonces fue de más de 10 millones de euros, y en marzo Belloch afirmó que para aquel verano del año 2011 esperaban adjudicar las obras, que tendrían un plazo de ejecución previsto de 24 meses. Si se hubieran cumplido los plazos, a mediados de 2013 tendría que haberse estrenado el complejo residencial.

Pero no fue así y la crisis económica, así como el desplante del PP autonómico, que sacó a la DGA del proyecto, paralizó gran parte de los planes pretendidos para la última parte del mandato de Belloch. En 2015, antes de las elecciones municipales, el PSOE intentó ejecutar el proyecto mediante la colaboración público-privada, tratando que fuera una empresa la que construyera el edificio y gestionara estas viviendas a cambio de una cesión del suelo durante 75 años y unos precios fijados por el consistorio.

Pero aquel proyecto fracasó porque, tan solo un mes después, llegó a la alcaldía Pedro Santisteve. Comenzó el mandato de ZeC, que hizo suyo el proyecto y eliminó la iniciativa privada de los planes del consistorio. El entonces concejal de Vivienda, Pablo Híjar, presentó los planes para esta parcela en 2017 y en mayo las obras ya estaba adjudicadas y llegaron a iniciarse. Pero aquello no bastó.

Dragados, la empresa que debía construir el edificio, comenzó a retrasar los plazos y pidió una modificación del contrato. El ayuntamiento no lo aceptó y comenzó una pugna que acabó con una multa de 20.000 euros a la compañía.

Ya en 2019, en julio, con Azcón ya como alcalde, se comunicó a Dragados de paralizara las obras puesto que se licitarían de nuevo para que otro constructor se hiciera cargo de los trabajos.

La condición entonces fue que Dragados pagara a Zaragoza Vivienda 333.310,37 euros en concepto de daños y perjuicios. Aunque dado que la sociedad municipal le tuvo que devolver el aval a la constructora (269.750 euros), así como el 5% de las retenciones efectuadas durante las obras (64.982,27 euros), la operación final se cerró con un saldo a favor para Dragados de 27.016,11 euros.

Pero aquello sirvió para poder licitar de nuevo las obras que han convertido al esqueleto que abandonó Dragados en el edificio que finalmente ha construido Ferrovial.

La inversión total ha sido de unos 11,7 millones de euros si se tienen en cuenta todos los costes acarreados a lo largo del tiempo. Y el resultado ha sido una construcción de cuatro alturas con 80 viviendas de uno o dos dormitorios y con espacios comunes como una ludoteca, una biblioteca y una sala de informática, entre otras zonas. Fray Luis, por fin, ya tiene casa. 80, para ser concretos.

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