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El Periódico de Aragón

Movilidad Urbana

"En Zaragoza sobran unas 500 licencias de taxi, como poco"

El presidente de la Asociación Auto-Taxi de Zaragoza, Miguel Ángel Perdiguero, asegura que si Cabify "cumpliera la legalidad sobreviviría dos días"

El presidente de la Asociación Provincial Auto-Taxi de Zaragoza, Miguel Ángel Perdiguero. | JAIME GALINO

¿Cómo se está recuperando el sector del taxi de la pandemia? La subida de los carburantes no se lo está poniendo fácil.

En la pandemia lo pasamos mal, como todos. Al ser una actividad esencial no pudimos parar pero tampoco trabajábamos porque no había nadie en la calle. Después del confinamiento, las restricciones a la hostelería nos hicieron mucho daño, sobre todo el cierre del ocio nocturno y conforme se fue abriendo fuimos mejorando la facturación, pero ahora nos ha tocado la subida del hidrocarburo. Por suerte la gente está animada y sale de casa.

¿Están a niveles prepandemia?

No. En enero de 2020 nos estábamos planteando retirar un día festivo pero llegó la pandemia. Ahora estamos mejorando pero porque el ocio está muy activo. Veremos si no hay más restricciones y vuelve a caer el número de usuarios.

¿Cómo se está reinventando el sector?

La pandemia ha cambiado los hábitos de movilidad y se nota. La competencia (los VTC, vehículos de turismo con conductor) nos ha obligado a mejorar y actualizarnos. En Zaragoza esta Cabify, pero tampoco nos hace mucho daño, aunque nos ha exigido mejorar el servicio para que sea de excelencia. Vamos a sacar una aplicación móvil, MOZA, similar a la de Cabify, con la que podremos aplicar descuentos, ofrecer precios cerrados y que estará integrada en la aplicación que está desarrollando el Ayuntamiento de Zaragoza. Pero nuestras emisoras, nuestra gestión de flotas, es mucho más moderna.

Entonces, ¿qué diferencia habrá entre el taxi y un VTC?

Que vamos a dar mejor servicio y mucha más inmediatez. Los VTC en Aragón tienen que esperar 15 minutos en su base si quieren hacer un servicio y no pueden estar geolocalizados. Además, no tenemos que olvidar que si siguen adelante es porque se saltan la ley. Todas las VTC nacieron para hacer servicios interurbanos pero quieren acoplarse al servicio del taxi y se han saltado todas las leyes. Hace años éramos dos servicios muy diferenciados, con dos regulaciones, y se han saltado a la torera la ley con el consentimiento de muchas instituciones. Afortunadamente en Aragón, la Policía, el ayuntamiento y la DGA está con el taxi y no nos hacen tanto daño.

¿Cómo les ha afectado la llegada de Cabify?

Nos resta usuarios, claro, pero si cumpliera la ley sobreviviría dos días. Según la empresa, en los dos años que llevan operando en Zaragoza han hecho 100.000 servicios, son 50.000 al año, con 20 VTC operativas sale a una media de siete servicios al día. Explícame cómo pagas a un chófer que cobra 1.200 euros al mes, mantienes un coche que vale 40.000 euros y tienes rentabilidad. Van a pérdidas y se quieren quedar con el servicio de la movilidad de los cascos urbanos. Si el taxi desaparece, que lo dudo, pondrán los precios que les dé la gana.

¿Y el boom de los patinetes y las bicis compartidas?

También nos afectan, pero es competencia leal. El ayuntamiento ha hecho unos pliegos y no tenemos nada que objetar. Tras el confinamiento sí que se cogían más taxis como alternativa al bus y el tranvía por el miedo al contagio, ahora ya no tanto.

¿Qué les parece la política de peatonalizar las calles y extender la cota cero?

La peatonalización nos perjudica, pero no solo a nosotros, porque a ver cómo sale de ahí una persona con movilidad reducida que tiene que salir en un coche o en un taxi. La ordenanza de movilidad tiene que contemplar accesos para que puedan circular taxis para discapacitados.

¿Está preparada la flota para una ‘Zaragoza Central’?

Sí. La ordenanza ya no nos permite comprar coches de gasóleo. Queda un residual de poco más de 200 vehículos en la ciudad. Poblacionalmente, en proporción de habitantes y taxis, somos la ciudad con más coches híbridos y sostenibles. Tenemos 60 eléctricos, 1.000 híbridos, también GLP, así que no tendríamos ningún problema.

¿Cuáles son sus principales reivindicaciones?

Recuperar la movilidad que nos restó el tranvía, como los giros, acceder a determinadas zonas. Poder acceder libremente a los aseos de la estación Delicias, porque es una vergüenza que se nos trate como a viajeros (ahora tienen que pagar para acceder). Nosotros estamos dando un servicio.

¿Estaría el sector a favor de una segunda línea del tranvía?

No. No. Porque no es necesaria y nos va a restar mucha movilidad. El taxi es un servicio puerta a puerta, ágil y rápido, y a nosotros nos resta. En la línea 1 no se pensó en el taxi como servicio público. Tampoco creo que sea necesario que tenga prioridad en todos los semáforos, se entendería en algún cruce. Estamos cansados de solicitar permiso para poder circular, ocupados, por el Coso cuando el tranvía no está en funcionamiento.

¿Cómo ve el sector dentro de 5 años?

Los nuevos modelos de movilidad han llegado para quedarse. No podemos ir en contra de la sostenibilidad siempre que esté regulada y pagando al ayuntamiento por ocupar el espacio público. Nosotros también tenemos que adaptarnos y tenemos que dar un trato de excelencia para que el cliente quiera volver a repetir.

Con esta competencia, ¿la flota está sobredimensionada?

Lo ha estado siempre porque con el taxi se han hecho malas políticas. Actualmente hay 1.777 licencias y sobran 600 o 500 taxis como poco, pero no podemos hacer nada. ¿Cómo vas a retirarlas? Es complicado. Aquí se daban licencias sin contar con lo que podía pasar en el futuro, como la llegada del tranvía. Zaragoza tendría que tener 1.200 o 1.300 licencias.

¿Hay alternativa?

No, no existe. Este problema lo tenemos todas las ciudades y no hay una solución o por lo menos no es sencilla.

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