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El Periódico de Aragón

MOVIMIENTO VECINAL

Quejas en Movera tras quedarse sin operario fijo en el barrio rural de Zaragoza

El trabajador está de permiso de paternidad y no se había previsto reemplazo. El consistorio ofrece que dos trabajadores de otros lugares acudan dos veces por semana

El operario se encargaba, entre otras cuestiones, del mantenimiento del centro médico. ANGEL DE CASTRO

El barrio rural de Movera, en Zaragoza, se ha quedado sin operario de mantenimiento. La persona contratada para tal fin se encuentra desde el pasado 11 de abril disfrutando de su permiso de paternidad, por lo que estará ausente hasta el mes de septiembre. Por lo que durante estas semanas los vecinos han tenido que asumir muchas de las funciones que llevaba a cabo este trabajador.

Ante esta situación, nueve asociaciones del barrio firmaron una petición dirigida al área de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Zaragoza en la que demandaban «la pronta incorporación» de una persona que sustituya temporalmente pero a tiempo completo al operario de baja. En el escrito también criticaban la falta de previsión, puesto que desde hace meses se sabía que el operario iba a faltar.

En un principio, el Ayuntamiento de Zaragoza les ofreció que un operario de otro barrio rural trabajara en Movera una vez a la semana, si bien ayer comunicaron que serán dos diferentes los que dos días a la semana acudan a este barrio rural para hacerse cargo de los cinco equipamientos de los que dispone este núcleo de población.

Sin embargo, la contratación de una persona que sustituya al operario de permiso es necesaria, dice el escrito remitido por las asociaciones vecinales, «para poder dar un servicio a los vecinos y no tener abandonados los servicios municipales, como la junta vecinal, la biblioteca, el centro de convivencia de mayores, el centro médico, la torre de Santa Engracia, las escuelas de Lugarico de Cerdán y el pabellón sociocultural. «Ya era insuficiente con un solo operario y ahora no disponemos de ninguna», lamentan en su misiva.

En Movera viven más de 2.500 personas y la misión de este operario es estar al tanto de todos aquellos «detalles y desperfectos» que surgen en el día a día e ir arreglándolos, además de ayudar en la organización y montaje de los diferentes eventos que tienen lugar en este barrio rural.

Dependientes de la voluntad de los vecinos

«Hasta ahora hemos podido seguir con las actividades pero porque son los propios vecinos los que abren los equipamientos. Las asociaciones tenemos que tirar de voluntarios para poder funcionar», lamenta la presidenta de la Asociación de Vecinos Nuestra Señora de Movera, María Jesús Clavería.

Desde el consistorio, cuenta Clavería, les han explicado que no pueden cubrir el puesto con una persona a tiempo completo, si bien esta situación se sabía desde hace tiempo que se iba a dar, porque el trabajador que ahora está de permiso «avisó hace varios meses», afirman desde la asociación de vecinos.

Alfonso es miembro de la Asociación de Movera en Fiestas, la entidad que se encarga de organizar las actividades y festejos populares. Además, fue durante 20 años el alguacil de Movera, por lo que sabe bien en qué consiste el trabajo del operario que ahora les falta.

«Tienes que estar pendiente de todo. Si se funde una bombilla del pabellón, la cambias. Y ahora cuando pasa algo tenemos que ser nosotros los que damos parte a las brigadas municipales, que tardan más en venir que si tuviéramos aquí una persona», dice este vecino de Movera.

Atento a todo

El operario también es la persona que sirve de apoyo para, por ejemplo, montar las sillas y mesas cuando hay conciertos o comidas populares. Para San Jorge, cuando esta localidad celebra sus fiestas, tuvieron que ser los vecinos los que se encargaron de todo. «Yo entiendo que es difícil de gestionar, no es por criticar, pero ha habido falta de previsión», cuenta Alfonso, que recalca la necesidad de la figura del alguacil en estos municipios.

En Movera, además, tienen problemas con el suministro de luz, por lo que el operario era necesario para dar solución a estos problemas cuando se daban para no dejar sin suministro, por ejemplo, al centro médico.

Junto a las dos asociaciones ya citadas, también han firmado el documento enviado al Ayuntamiento de Zaragoza la asociación de vecinos Lugarico de Cerdán, el AMPA del colegio Pedro Orós, la asociación de Mujeres Santa Engracia, el club de fútbol de la localidad, la parroquia de Movera, la asociación de la tercera edad Torre de San Lázaro y la asociación gastronómica y cultural El Corralón. Todos juntos piden «que se solucione este abandono a la mayor brevedad posible».

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