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El Periódico de Aragón

MEMORIA VISUAL DE ZARAGOZA

Antiguas tablas, salones y escenarios teatrales de la Zaragoza antigua

Un recorrido por los teatros desaparecidos en Zaragoza es también la historia misma de la ciudad, de cómo sus costumbres sociales y los gustos y preferencias artísticas han ido configurando el surgimiento y desaparición de estos espacios de ocio a lo largo del tiempo

Teatro Romano de Zaragoza en el año 2002 El Periódico de Aragón

Este relato debe comenzar con el gran teatro romano construido en el siglo I de nuestra era en el sureste de la cuadrícula urbana y con capacidad para 6.000 espectadores. Fue abandonado en el siglo III, sus materiales reutilizados y la estructura de la cavea reaprovechada para acoger viviendas, de forma que en la época medieval los restos del teatro se habían mimetizado con esta zona de la Judería. Accidentalmente descubierto en 1972, décadas después terminó felizmente museizado.

La conquista cristiana de Saraqusta en 1180 inauguró unas centurias en que las representaciones teatrales fueron de preponderancia religiosa, con montajes al aire libre bien en la plaza de La Seo, en el entorno de la Puerta Cineja y su inmediato tramo del Coso de Pelliceros o en la gran plaza del Mercado.

Hemos de llegar hasta la Edad Moderna para conocer la fundación de los primeros teatros estables y a cubierto desde tiempo de los romanos, como la Casa de Farsas en la actual calle de Alcober, la municipal Casa de Comedias en el Coso, y su vecino Teatro del Hospital de Gracia al otro lado de la calle. Este teatro, tras el cierre de la Casa de Comedias se convirtió en el principal de la ciudad, gestionado por el hospital y el concejo. Un gran incendio lo devastó en 1778 y dejó a la ciudad sin escenarios hasta que en 1799 fue inaugurada una nueva Casa de Comedias de la Ciudad en el Coso.

Incendio en la Casa de Comedias, 1778 El Periódico de Aragón

La Edad Contemporánea llegó con el único escenario teatral a cubierto de la Casa de Comedias (desde 1830 como Teatro Principal) y las tablas al aire libre en las plazas del Mercado y de La Seo. Durante la segunda mitad del siglo XIX eclosionó una destacada fundación de nuevos escenarios en paralelo al crecimiento y expansión urbana. Así, en 1853 surgió el Teatro Variedades donde estuviera el antiguo colegio de las Vírgenes (actual calle de Méndez Núñez), que durante dos décadas fue el segundo teatro más importante de la ciudad para luego convertirse en un espacio multifuncional incluyendo mítines y reuniones políticas durante la breve Primera República. Fue clausurado en 1873 y tuvo diversos usos hasta que en 1946 fue derribado y sustituido por un bloque de viviendas.

El Salón de Santa Engracia/paseo de la Independencia fue el primer gran ensanche de la ciudad hacia el sur y un eje en cuyo entorno se concentró el nuevo ocio teatral decimonónico, como el Teatro Novedades, abierto en 1864 donde los Baños de Zacarías (esquina con la calle del Marqués de Casa Jiménez), que también hizo de salón de baile, escenario de comedias de magia, zarzuelas, atracciones circenses, espiritismo e incluso el fonógrafo de un tal Edison. Fue clausurado en 1892 y derribado para dar continuidad a los porches del paseo.

Teatro Variedades hacia 1865 Servicio especial

Desde 1850 y en la actual calle de Josefa Amar y Borbón hubo un espacio de entretenimiento que en 1869 se convirtió en el Teatro Lope de Vega, luego popular salón de baile donde las clases bajas socializaban. Clausurado en 1886, su derribo dio paso a un edificio de viviendas.

El Teatro Pignatelli fue construido en 1878 entre la plaza de Santa Engracia y la calle de Juan Bruil. Nació como teatro provisional de verano, aunque su vida útil se extendió hasta que fue derribado en 1914. Hasta entonces y en verano se convertía en el corazón del ocio urbano y en invierno en salón de baile. Fue teatro y además escenario de obras líricas y variedades, circo, ilusionismo y cine. En su solar se construyeron luego los edificios de correos y telégrafos, y el de teléfonos.

Petit Park hacia 1918

Petit Park hacia 1918 El Periódico de Aragón

Otros espacios urbanos albergaron escenarios y tablas durante unos pocos años, como el Teatro de los Campos Elíseos (1875-1880), donde después se habilitó un velódromo y en los años cuarenta se construyó el edificio Elíseos que albergó un cine del mismo nombre. Entre 1880-1893 y en la calle de San Miguel se abrió un recinto primero denominado El Prado Aragonés y luego Teatro Goya hasta que allí se emplazó la Electra Peral Zaragoza. Hubo un segundo Variedades, en este caso Salón, que fue conocido como "la bombonera del paseo" de la Independencia por su popularidad (1899-1924), y que tras su cierre fue reconvertido en el Cinema Aragón.

Teatro Parisiana, 1921 El Periódico de Aragón

En la calle de San Miguel brilló con luz propia entre 1887 y 1961 el Teatro Circo, cuya historia bien merece un monográfico, incluido su triste final por derribo para dar paso a un anodino bloque de viviendas. En 1910 fue inaugurado el Teatro Parisiana en el paseo de la Independencia, tramo entre las calles de Zurita y de Felipe Sanclemente, donde antes estuvo el Café de la Iberia. Se convirtió en el centro social de las clases pudientes como teatro, salón de variedades y espectáculos de zarzuelas. En invierno se retiraban las butacas para fiestas, bailes, e incluso pista de patinaje y ring de boxeo y lucha libre. A finales de los años veinte el cine cobró protagonismo en su programación, además de obras de teatro, zarzuela y sobre todo las variedades, destacando la actuación en 1930 de Josephine Baker. Durante la breve Segunda República albergó actos políticos, culturales y asociativos, siendo derribado en 1934 para dar paso al Nuevo Teatro Parisiana, inaugurado en 1935 y que en 1938 españolizó su nombre como Teatro Argensola, que desde 1945 fue sobre todo sala de cine y habitual escenario de las antropológicas representaciones de Paco Martínez Soria. La crisis del sector se lo llevó por delante en 1986.

Complejo de ocio Iris Park hacia 1932 El Periódico de Aragón

En 1914 fue inaugurado como teatro el Salón Fuenclara en la calle del mismo nombre, que desde los años cincuenta fue reconvertido en cine hasta su clausura en 1987. El entorno de la antigua huerta de Santa Engracia, remodelada para la Exposición Hispano-Francesa de 1908, dio pie a dos espacios teatrales: el efímero Teatro del Casino, que desde 1909 fue Palacio de la Música y sede de la cámara de Comercio hasta su derribo en 1914, y el Teatro del Petit Park, que en 1916 formó parte del complejo de ocio de ese mismo nombre, luego denominado Parque Saturno, activo hasta 1925 y derribado para culminar la urbanización de la plaza de Castelar. Como teatros también pueden ser considerados dos cabarets: el Royal Concert activo desde 1915 en la calle de Boggiero y que desde los años cuarenta y hasta su cierre en 1995 fue conocido como El Oasis; y el Maxim’s en la calle de los Estébanes, activo entre 1922 y 1936.

A la derecha, el teatro Pignatelli en 1889 El Periódico de Aragón

El Iris Park fue inaugurado en 1931 entre las calles del Azoque y de la Soberanía Nacional como el centro de ocio más grande de la ciudad, incluyendo un gran teatro para 2.300 personas. En julio de 1936 fue requisado y su nombre españolizado como… Parque Iris. Desde 1939 el teatro ejerció de sala de cine de reestreno hasta la clausura del complejo en 1953, si bien el cine perduró hasta 1964. En parte de su solar se construyó el Nuevo Teatro Iris, inaugurado en febrero de 1955 y en 1958 redenominado Teatro Fleta hasta su cierre en 1999, entrando luego en una delirante espiral cuya triste y procelosa historia para no dormir terminó con su vergonzoso derribo final en 2001 para completar así este recorrido por los teatros zaragozanos desaparecidos.

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