Kiosco

El Periódico de Aragón

INFRAESTRUCTURAS EN ZARAGOZA

La reparación de una tubería obliga a abrir una zanja en la plaza del Pilar de Zaragoza

Las obras se prolongarán hasta finales de julio o principios de agosto. Se trata de una obra menor que no está relacionada con la estructura del párking subterráneo

Las filtraciones de agua de la tubería estaban provocando que se hundiera el pavimento de la plaza. ÁNGEL DE CASTRO

Los ciudadanos que viven en las ciudades están acostumbrados a las obras, aunque hay lugares más significativos en los que sorprende ver cómo actúan las piquetas. Es el caso de la plaza del Pilar de Zaragoza, en la que se está llevando a cabo la renovación de una tubería, justo en frente del ayuntamiento, unos trabajos que han obligado a abrir una amplia franja en el pavimento del corazón de la capital aragonesa.

Se trata de una menor que llevaba meses planificándose pero que no se ha podido llevar a cabo hasta ahora porque la plaza estaba ocupada. Estos meses también lo estará, dado que es el lugar más frecuentado por los turistas, pero no hay previstas grandes actuaciones, ni mercadillos, ni ferias. Los trabajos sí que van a interferir en la celebración de algunas manifestaciones, como la del Día del Orgullo: en vez de terminar en la fuente de Goya, frente al ayuntamiento, acabará en la Fuente de la Hispanidad, justo al otro lado de la plaza.

El motivo por el que se ha tenido que levantar el suelo es porque había una tubería de alcantarillado que tenía fisuras y estaba dañada, por lo que el agua se había ido filtrando, lo que había provocado que el pavimento sobre el que se asientan las baldosas se humedeciera y reblandeciera, por lo que el piso presentaba irregularidades.

El tramo de tubería que tiene que reemplazarse mide cien metros de largo y discurre en paralelo a la fachada del ayuntamiento. ANGEL DE CASTRO

Justo en frente de la puerta central del ayuntamiento era visible, hasta que han comenzado las obras, un hundimiento del suelo que, según afirman desde el consistorio, era superficial. Es decir, no hay ningún peligro ni ningún problema en el párking subterráneo de la plaza ni la estructura está dañada. El fantasma de la plaza Salamero, que sí que se hundió parcialmente por un problema en la construcción del aparcamiento, ha pasado de largo.

Los trabajos, eso sí, van a prolongarse durante varias semanas. La previsión es que las obras duren entre un mes y medio y dos meses, por lo que tendrían que estar terminadas entre finales de julio y principios de agosto. El tramo de tubería que se va a cambiar mide unos cien metros y se sitúa justo en paralelo a la fachada de la Casa Consistorial. También habrá que actuar en un tramo más pequeño en la calle Milagro de Calanda, entre la basílica y la sede del ayuntamiento.

La idea de comenzar ahora se debe a que, una vez ha pasado la Semana Santa, las Fiestas Goyescas y el Mercadillo de las Tres Culturas, entre otras cosas, la plaza del Pilar no va a acoger grandes actuaciones durante el verano. Y una vez llega septiembre, las Fiestas del Pilar impedirían comenzar las obras, así como el mercadillo y todas las atracciones que se instalan en la plaza a principios de diciembre por la Navidad.

Compartir el artículo

stats