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El Periódico de Aragón

El conflicto en el transporte público

Los conductores que no secundan la huelga del bus en Zaragoza son señalados en carteles

Estos empleados son acusados públicamente en las cocheras de ser "esquiroles insolidarios" | El servicio vuelve a verse afectado en las horas punta tras el fracaso de las reuniones

Una de las orlas que han aparecido colgadas en las instalaciones de cocheras. | EL PERIÓDICO

El conflicto del autobús urbano de Zaragoza se ha trasladado de los despachos a las oficinas, donde los trabajadores que no secundan la huelga son señalados públicamente y acusados de «esquiroles insolidarios». Durante el transcurso de la huelga, que se inició en febrero de 2021, han aparecido carteles con el nombre y la foto de los conductores que han decidido seguir con su servicio, en lugar de parar su vehículo durante las horas convocadas.

No consta ninguna denuncia sobre estos hechos, aunque sí que ha habido trabajadores que han advertido a la dirección de Avanza de la situación. Miembros del comité de empresa admiten que se han producido situaciones indeseadas ejecutadas por una «minoría» que están generando un gran malestar entre la plantilla, que arrastra el cansancio de los 18 meses de huelga y soporta crispación de los usuarios en las paradas.

Según ha podido saber EL PERIÓDICO, en los vestuarios y los baños de cocheras se han colgado orlas en las que aparecen fotografías de los conductores que deciden seguir trabajando durante las horas de paros. Unas imágenes acompañadas de su nombre y apellido y el número de autobús asignado bajo el título de "Esquiroles insolidarios".

En muy fácil saber qué trabajadores continúan prestando el servicio porque los miembros del comité controlan y contabilizan los autobuses que vuelven a cocheras durante las horas de paros.

Un conteo que se ha pervertido con los carteles que se han ido colgando en las instalaciones o los mensajes que se han trasladado a través de WhastApp y en los que se puede leer El esquirolaje es mínimo y están retratados sobre la lista de empleados que no ha vuelto a cocheras.

«En esta empresa es más fácil hacer huelga que no hacerla», confiesan representantes sindicales, que critican esta actuación y recalcan que son «una minoría» los que recurren a estas prácticas que, por otro lado, no denuncian.

Esta situación ha generado cierto rechazo entre la plantilla. También el rumbo que han adoptado las negociaciones entre las secciones sindicales y la empresa, rotas desde el pasado viernes. Pudo comprobase en el último referéndum, el del 7 de julio, cuando acudió a votar el 47% de los 1.236 empleados. Ni la mitad de los trabajadores acudió a una convocatoria que generó discrepancias en el propio comité, puesto que solo Sattra y el CUT (que suman mayoría) estaban a favor de mantener los paros durante julio y agosto, mientras que CCOO, UGT y CSIF los rechazaron.

Estas mismas diferencias salieron a relucir el pasado jueves, cuando Sattra, que asume la presidencia del comité, abandonó la reunión con la empresa por desavenencias con el resto de secciones sindicales, las que se «plegaron a las amenazas de Avanza», según su propio comunicado.

Nuevos paros

Mientras, hoy se celebrará una nueva jornada de paros de 8.00 a 9.00 horas, de 14.00 a 15.00, y de 19.00 a 20.00. Para mañana la convocatoria es de 8.15 a 9.15 horas, de 14.15 a 15.15 y de 19.15 a 20.15, y el jueves será de 8.30 a 9.30 horas, de 13.45 a 14.45 y de 19.30 a 20.30.

Por ahora no hay ninguna reunión a la vista para tratar de reconducir la situación después de que el comité rechazase la última oferta de Avanza. El plazo que ofreció la empresa para aceptarla finalizó el domingo. Incluía una subida salarial por encima del 8% y una cláusula de revisión del 11,25% al cierre de convenio que, sumados todos los conceptos retributivos, se elevaría hasta el 15,98%, lo que supone 478 euros mensuales más.

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