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Acción Social

Las peticiones de ayuda siguen al alza y julio registra un pico histórico en Zaragoza

El ayuntamiento recibió 3.404 solicitudes, un 80% más que en 2013 | Las de comedor y el pago de la electricidad vuelven a niveles de antes de la pandemia

Campaña de recogida de alimentos en Zaragoza tras el confinamiento. |

El Ayuntamiento de Zaragoza registró el mes pasado su máximo histórico de peticiones y concesiones de ayudas de urgente necesidad en un mes de julio, cuando suele producirse un pequeño descenso de la demanda. Fueron 3.404 las solicitudes recibidas, un 6% más que en 2020, el año de la pandemia y en el que se batieron todos los récords, y hasta un 80% más que hace una década.

En lo que va de año, el consistorio ya ha concedido 25.854 subvenciones, el 93% de las peticiones, y concedido 7,5 millones de euros. Si esta cifra ya es de por sí de récord, todavía es más llamativo el número de familias distintas --este matiz es importante-- atendidas durante los primeros siete meses del año: hasta 2.669, la más alta de la historia, con la salvedad de 2020, cuando en julio ya habían recurrido a los servicios sociales municipales 2.831. Un año marcado por el confinamiento, los ertes y el inicio de los nuevos pobres, esos que trabajando no llegan a final de mes.

El concejal de Acción Social, Ángel Lorén, avisa de que cada vez van a ser más los que se vean obligados a recurrir a los servicios públicos para pagar la luz, el gas, hacer la compra o abonar la cuota del comedor escolar.

El azote de la inflación

El efecto de la inflación ha azotado con fuerza a los hogares, sobre todo los más vulnerables, que por más números que hacen no pueden afrontar a unos gastos que no paran de crecer porque su poder adquisitivo se ha visto resentido.

Las consecuencias de la subida generalizada de los precios y de la vida en general se ha notado en el número de ayudas concedidas hasta el 31 de julio, 25.854. Y se ha apreciado especialmente en el mes de julio, cuando suele descender la demanda. Este año ha sucedido lo contrario y mes a mes aumenta el número. «Es el efecto de la inflación, y lo peor está todavía por llegar», asegura Lorén, que estima que este año se superarán los 13 millones que se invirtieron el año pasado en este concepto, hasta alcanzar los 15.

A día de hoy se han concedido tantas ayudas como se habían solicitado el año pasado en verano, cerca de 26.000. Nunca antes el ayuntamiento había tramitado 3.404 peticiones de ayudas de urgente necesidad en julio. Solo ha habido dos años más en los que la demandó superó la barrera de las 3.000, en 2019 (3.032) y 2020 (3.207).

La evolución de las ayudas

Tirando de hemeroteca, en 2013, la demanda durante el mes de julio fue de 1.890 ayudas, y 1.516 familias distintas. En 2015, cuando se experimento un importante pico, las solicitudes llegaron hasta las 2.396, y las unidades de convivencia fueron 1.791. En 2018 se produjo otro aumento, con 2.590 peticiones de ayudas en julio por 2.024 familias diferentes. Desde entonces, el número no ha dejado de crecer, con el año 2020 como excepción por la pandemia, un año que dinamitó todas las estadísticas.

El 69% de las solicitudes de ayuda recibidas en los servicios municipales este año (18.978) se han hecho para poder hacer la compra. Algo tan básico y necesario como llenar la nevera se ha convertido en un tormento, ya que ni las marcas blancas resultan económicas.

4,1 millones para alimentación

Para las ayudas de alimentación, la capital ya ha invertido 4,1 millones, y casi 2 (1,9) para el alquiler, otro de los quebraderos de cabeza de muchos. Desde el área de Acción Social señalan que la cobertura de las necesidades del arriendo está en constante crecimiento desde 2019 y, por ejemplo, ya se han aprobado 400 ayudas más que el año pasado por estas mismas fechas.

Sin llegar a las cifras de 2019, pese al disparatado incremento de la electricidad, las subvenciones para pagar la factura de la luz están aumentando notablemente. Ya son 1.447 las solicitadas, y 1.341 las concedidas, alrededor de 300 más que durante 2021.

Ya en marzo, se habían disparado un 57% respecto al año pasado. Coincide que las familias con menos recursos, las que suelen acudir a las instituciones y entidades en busca de ayuda, residen en viviendas más antiguas que no son eficientes energéticamente. También suelen tener unos electrodomésticos más antiguos que consumen más.

El comedor escolar

También resulta significativo el importante aumento que se ha registrado en las ayudas para pagar el comedor escolar. Después de dos años con una demanda residual, han vuelto a niveles de 2019, y ya son 600 las peticiones formalizadas en los servicios sociales. «Las familias están tratando de priorizar sus gastos y necesidades y esta es una prioridad, que sus hijos coman en el colegio y sigan una dieta sana y equilibrada», apunta Lorén.

Las ayudas que se gestionan más rápido son las de alimentación porque se entiende «que requieren de una mayor celeridad en su trámite», que se realiza de forma diferente y, una vez que se resuelve la petición, la concesión se comunica tanto al beneficiario como a los proveedores.

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