Tres accidentes graves en 15 días con dos víctimas mortales en Zaragoza es motivo más que suficiente para abrir un espacio a la reflexión. Sobre lo qué está ocurriendo en la circulación en el núcleo urbano y, más concretamente, con la circulación del autobús, ya que el transporte público urbano ha estado involucrado en ellos: uno en un giro a la derecha semaforizado en el que colisionó con un patinete, otro en un atropello mortal en Torrero y, el pasado viernes, en otro arrollamiento en la avenida Anselmo Clavé.

En este debate sobre la velocidad del autobús la primera voz la ponía este sábado la sección sindical del Colectivo Unitario de Trabajadores (CUT) en Avanza Zaragoza, lamentando los graves accidentes ocurridos en 15 días en la ciudad y reclamando "adaptar los tiempos de los recorridos a la velocidad actual de las vías".

Presión por el "riesgo a ser sancionados"

Según afirma este sindicato en un comunicado, los conductores trabajan con unos cuadros de marchas cronometrados en un momento en el que por Zaragoza se podía circular como velocidad máxima a 50 kilómetros por hora cuando en la mayoría de las calles ahora es de 30 km/h. "Los conductores, si no cumplimos el recorrido en el tiempo establecido por la empresa, corremos el riesgo de ser sancionados, con la presión que eso supone", añade.

El CUT también asegura que la necesidad de adaptar los tiempos de recorrido es algo que ha trasladado en numerosas ocasiones al servicio de Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza que dirige la concejala Natalia Chueca pero, según el sindicato, el consistorio "no quiere hacer nada", porque "la empresa haría menos kilómetros y aquí lo que prima es el negocio".

Unas declaraciones "detestables", según Avanza

La dirección de Avanza, en declaraciones a este diario, ha calificado de "detestable y desacertado" el comunicado del CUT, al entender que "están aprovechando hechos trágicos para su propio beneficio". "Según los atestados policiales y nuestras investigaciones, en ninguno de los tres accidentes se ha dado la circustancia de que los autobuses fueran a una velocidad alta. Ese no es el enfoque: están simplificando un análisis que debe ser mucho más serio", señalan desde la empresa, añadiendo que "esas asociaciones de ideas son oportunistas". Por tanto, no creen desde Avanza que este sea el momento de revisar los cuadros de marchas.

Las declaraciones del CUT, que no es el mayoritario en el comité de empresa, no han sido compartidas por el resto de la representación de los trabajadores. Desde el comité rehúsan hacer declaraciones sobre un comunicado que de momento solo ha emitido el CUT.

Reunión en el ayuntamiento el lunes

Ante los tres trágicos sucesos que conciernen al autobús urbano, el Ayuntamiento de Zaragoza ha convocado a Avanza a una reunión el próximo lunes a la que acudirá la dirección de la empresa. Según ha podido saber este diario, en tal acto se tratará única y exclusivamente el conflicto de los accidentes y no la huelga, que pasa estos días a un segundo plano. La reunión ha sido organizada por la Consejería de Movilidad que dirige Natalia Chueca (PP), aunque el CUT aprovechaba su comunicado para exigir un evento de este tipo para tomar medidas concretas "inmediatamente". El consistorio celebra este lunes otra reunión con Avanza y los sindicatos para tratar de desencallar el asunto de la huelga.

"La seguridad debe de estar por encima del negocio en el que se ha convertido este servicio de bus urbano", reitera esta sección sindical, que anuncia que el próximo lunes exigirá a la consejera de Movilidad, Natalia Chueca, que tome nota y que dimita para que quien le suceda asuma el cumplimiento de los acuerdos firmados con la representación sindical desde el convenio de 2015.

En el comunicado, el CUT transmite sus condolencias a las familias de los fallecidos y hace un llamamiento a extremar las medidas de seguridad, especialmente en los carriles bici y bus contra dirección, que son los que concentran más accidentes.