El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza, Julio Calvo, ha pronosticado este jueves que se avecina una negociación "ardua" y "dura" con PP y Cs para aprobar los presupuestos que anunciaron este jueves, y que alcanzan casi los 900 millones de euros. No obstante, así lo han vaticinado todos los años, lo que no ha sido inconveniente para acabar pactando las cuentas municipales siempre a cambio de alguna contrapartida, casi siempre de carácter ideológico.

Así, Calvo ha apuntado que el presupuesto "ha vuelto a crecer" casi a la par que la inflación (en torno a un 6,5%), pero que hay ciudades que han conseguido contener e incluso reducir el gasto, "lo que resulta más coherente con la situación por la que están pasando las empresas y las familias". Por tanto, el primer requisito que ha puesto el portavoz de la ultraderecha es un "plan de contención del gasto" para que el consistorio ahorre dinero, lo que se traduce indirectamente en una menor inversión.

El portavoz de Vox en Zaragoza también ha pedido gastar el dinero de las cuentas con más eficacia, si bien, como todos los años, ha hecho sus particulares peticiones de recortes, similares a las que se han dado en ejercicios anteriores. "Sí, pediremos que se reduzca la partida en cooperación al desarrollo (hay reservados 1,2 millones para 2023). No porque estemos en contra, sino porque el ayuntamiento no tiene capacidad para fiscalizar si ese dinero llega al destino y a las personas que realmente lo necesitan", ha declarado.

Cooperación al desarrollo e igualdad, peticiones de recorte

Calvo también ha puesto en la diana a las políticas de Igualdad, las de movilidad y sostenibilidad, las subvenciones a algunas entidades y a los partidos políticos municipales, así como al dinero que se destina a sufragar "competencias impropias", que son aquellas que, según Vox, debería financiar el Gobierno de Aragón, como son algunas partidas destinadas a la educación, la juventud y el empleo.

Así, se ha repetido el discurso de los años anteriores, aunque con una diferencia no poco relevante. El año pasado, antes de presentar las cuentas, PP y Cs se hicieron una foto con Vox y ataron el acuerdo antes de anunciar el proyecto de presupuestos. Luego hubo dudas y el Gobierno municipal tuvo que enmendar su propia propuesta para satisfacer las peticiones de la ultraderecha, pero el alcalde, Jorge Azcón, contaba casi de inicio con los dos votos de la ultraderecha que le aseguran la mayoría en el pleno del ayuntamiento.

Este año eso no ha ocurrido. Según Calvo, el anuncio del proyecto de presupuestos se ha producido sin que todavía se hayan sentado a negociar con Vox y será ahora cuando comiencen las negociaciones. Si uno se atiene a lo ocurrido hasta ahora, no será complicado que PP y Cs se pongan de acuerdo con la ultraderecha, pero existe un factor que puede ser diferenciador con respecto a los años anteriores: que en 2023 hay elecciones.

Así, a pesar del tono comedido de Calvo, podrían producirse cambios en el guion que lleven a Vox a votar que no, pero eso es todavía un problema de futuro para Azcón. "Si el equipo de Gobierno quiere tener el apoyo de nuestro grupo tendré que tener un trato que no sea preferente pero sí más razonable. Nos hemos enterado a la vez que el resto de partidos", aseguró el portavoz de la ultraderecha.

Sobre las cuentas, Calvo también ha dicho que aunque se trate de una valoración "apresurada y superficial", puesto que apenas han contado con tiempo para analizar el proyecto de presupuestos, "hay muchas partidas que se repiten" y que corresponden a actuaciones pedidas por Vox en el pasado y que no se han llegado a realizar. "Exigiremos que se cumplan", ha insistido. Es el caso, por ejemplo, de las cámaras personales para la Policía Local y de la creación de una 'app' para hacer gestiones con el ayuntamiento de forma telemática.

La izquierda critica las cuentas

Desde el PSOE, la portavoz del grupo municipal, Lola Ranera, ha denunciado la “poca ambición” del proyecto de presupuestos para 2023, al ser “decepcionantes” y reflejar una vez más la "ausencia de modelo" del Gobierno PP-CS para la ciudad. La socialista ha recordado que estamos ante el último presupuesto de la legislatura y era “imprescindible” que hubieran salido con el mayor consenso posible.

“Nos hemos enterado de los presupuestos por una rueda de prensa. Una vez más, el alcalde Jorge Azcón nos ha demostrado la falta de voluntad para consensuar y alcanzar acuerdos. Estamos acostumbrados a ello. Además, estas cuentas no tienen ninguna credibilidad cuando estamos hablando de que el alcalde se va y Cs no llega”, ha asegurado la edil socialista, que ha destacado que además estos presupuestos “hipotecarán” a los futuros Gobiernos. 

El concejal de ZeC, Alberto Cubero, por su parte, ha manifestado que antes de elaborar las enmiendas al proyecto de presupuesto de 2023 del Gobierno PP-Cs contactará con las entidades sociales de la ciudad, que "el Gobierno no ha hecho", para ver sus propuestas e iniciativas.

"No creo que sorprendamos al desvelar que las enmiendas se encaminara a reforzar los servicios públicos, las políticas de acción social y la inversión en  los barrios". Esas serán las tres grandes líneas de intervención de ZeC, como estos tres último años, ha recordado. Ha dicho también que ZeC está abierto a la negociación, pero de momento no ha habido contacto con el Gobierno de la ciudad y no hay acercamiento o marco de negociación.

Y en Podemos, Fernando Rivarés, ha criticado este jueves que el recién presentado borrador del proyecto de presupuestos para 2022 es “mentira” porque “los ingresos están completamente hinchados”. “El alcalde hace ya tiempo que no piensa en esta ciudad; piensa tan poco que nos ha presentado un presupuesto que es mentida”, ha dicho.

Para Rivarés, resulta “escandaloso” que en ingresos se incluyan 33,5 millones de euros por la deuda del tranvía, apoyándose en dos notas de prensa y “sin ningún informe de técnicos municipales que justifique semejante ingreso”.