El Real Zaragoza ha dado el primer paso en firme para construir un nuevo campo de fútbol en la capital aragonesa. Cuando el Gobierno municipal todavía no ha hecho públicas las condiciones que regirán el pliego mediante el cual se cederá el equipamiento a una entidad privada a cambio de financiar las obras de reforma del estadio, el club ha anunciado este viernes a través de un comunicado oficial que ha encargado ya un anteproyecto que defina el diseño del futuro templo zaragocista. La persona escogida es el arquitecto César Azcárate, un profesional de prestigio internacional responsable, entre otras cosas, de la reforma del estadio bilbaíno de San Mamés, que tantas veces se ha puesto de ejemplo durante la consolidación de la operación Romareda.

«Una vez aprobada inicialmente por el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que permitirá construir un nuevo estadio en la actual ubicación de La Romareda, el Real Zaragoza reafirma su interés por participar en este proceso a través de la gestión y explotación de la infraestructura deportiva y de usos terciarios resultante», comunicó el club en una nota.

A tal efecto, explicaba el Real Zaragoza, «el club ha contratado los servicios de la consultora Idom y le ha encomendado el estudio del contenido y alcance de dicha modificación del PGOU. El encargo incluye, asimismo, la inmediata puesta en marcha de los trabajos para la redacción de un anteproyecto del futuro campo de fútbol».

Interior del estadio de San Mamés, en Bilbao, diseñado por el arquitecto César Azcárate. Luis Tejido

Y al frente del equipo de diseño, avanzó el club, va a estar el arquitecto César Azcárate, profesor de la escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra y socio director del área de instalaciones deportivas de Idom. Entre sus obras destacan los proyecto del estadio de San Mamés, en Bilbao; el del nuevo Camp Nou, del FC Barcelona; el estadio Ciutat de Valencia, para el Levante UD; el de la Cerámica, en Villarreal; y la ciudad deportiva del Real Betis, entre otros. Fuera de España, está trabajando en la remodelación del Monumental del River Plate, en Buenos Aires (Argentina).

Idom y Azcárate fueron ya, además, los encargados de redactar un informe solicitado por el Gobierno municipal de PP y Cs que debía esclarecer si la actual ubicación de La Romareda cumplía con los requisitos para levantar ahí un estadio de 45.000 espectadores y apto para acoger competiciones de la FIFA, como el Mundial de fútbol del año 2030 que España aspira a celebrar y en el que Zaragoza quiere ser una de las sedes. «El Real Zaragoza quiere, de esta manera, reiterar su más firme y decidido compromiso con sus aficionados y con la ciudad, así como con la candidatura de Zaragoza como sede del Mundial de Fútbol 2030», zanjaba el comunicado oficial del club blanquillo.

Control municipal

Ante el anuncio del club, el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, se apresuró a mostrar su satisfacción ante los medios de comunicación. «Es una magnífica noticia para Zaragoza porque demuestra que tiene más interés que nunca en construir un campo de fútbol en la ciudad. Se hace el encargo a magníficos profesionales. Azcárate fue el redactor de un estadio tan emblemático como el de San Mamés», dijo Serrano.

 Ante las preguntas de los medios, el responsable de Urbanismo aclaró que el paso dado por el club «no interfiere para nada» en la hoja de ruta de PP y Cs. El siguiente paso, una vez se apruebe definitivamente la modificación del PGOU para agrandar la parcela del estadio, será redactar los pliegos para poder sacar a concurso público la cesión del campo. La entidad que resulte ganadora en ese proceso, presumiblemente el Real Zaragoza, se encargará de pagar las obras de remodelación a cambio de quedarse con los ingresos que genere el estadio durante los años que se establezcan por parte del consistorio. Sí que aclaró Serrano que el consistorio no encargará ningún proyecto de estadio, sino que serán los propios interesados en participar en la licitación los que deberán presentar sus propuestas en cuanto al diseño. El ayuntamiento, eso sí, marcará una serie de pautas y tendrá «el control» del proyecto en todo momento para asegurar «que se cumplen unos estándares de calidad» acordes con un campo de categoría cuatro estrellas y 45.000 espectadores.

«Es una satisfacción ver que lo que se ha hecho desde el punto de vista del PGOU sigue suscitando el interés del Real Zaragoza y que en torno a eso se ha puesto ya a trabajar en un anteproyecto, que no es un proyecto en sí mismo, que le va a permitir empezar a hacer números», dijo el concejal.

No obstante, será el propio ayuntamiento, al tratarse de un equipamiento municipal del que se va a ceder su explotación, el que tenga que hacer sus propios números y plasmarlos en un análisis económico-financiero para poder licitar esos pliegos en el primer semestre del año que viene. Será el consistorio, por tanto, y no el Zaragoza, quien diga cuál es la inversión estimada, los ingresos que podrá generar el campo anualmente y en cuantos años estará amortizada la inversión inicial. O eso, por lo menos, es lo que han dicho siempre desde el equipo de PP y Cs.

Asimismo, Serrano respondió este viernes al presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, quien un día antes, el jueves, aceptó la mediación del líder autonómico de Cs, Daniel Pérez Calvo, para sentar a la portavoz del PSOE en el ayuntamiento, Lola Ranera, y el responsable de Urbanismo. «Tengo la mano tendida al PSOE desde hace mucho tiempo pero hasta la fecha ha sido infructuosa cualquier tipo de negociación. Nos hemos reunido ya en público y en privado y tengo la conciencia tranquila y voy a seguir hablando con ellos», zanjó.