El Ayuntamiento de Zaragoza ha paralizado los cambios de horario introducidos por Avanza en el servicio que presta a personas con movilidad reducida en los conocidos como autobuses amarillos (PMRS) al no haber contado con el área de Movilidad para ello y ante las quejas que han motivado en los usuarios.

La Asociación Párkinson Aragón presentó una queja a la vuelta de las vacaciones de Navidad se habían encontrado con que habían sido "excluidos" de este servicio.

"Acabamos de volver de vacaciones de Navidad, y ayer notificaron a nuestros usuarios que vienen a la asociación con el transporte adaptado de Avanza, que han sido excluidos de este servicio", exponen en un comunicado en el que la asociación asegura que no se les ha informado de los motivos que la empresa concesionaria del servicio ha seguido "para que unas personas puedan usarlo y otras no".

Desde el ayuntamiento reconocen que Avanza había empezado a notificar algunos "cambios de horario" a algunos usuarios de cara a la organización del trabajo este mes de enero que se han hecho "sin contar con el Servicio de Movilidad, que debe supervisar previamente cualquier modificación", por lo que se ha dado orden por escrito de parar las modificaciones hasta que sean supervisadas.

No obstante dichas fuentes recuerdan que el objetivo a medio plazo es "reducir" progresivamente el autobús amarillo a cambio del uso del taxi accesible, más rentable para las arcas municipales mientras que el usuario paga el mismo precio que un viaje con tarjeta bus, además de que es más flexible en cuanto a horarios y punto de recogida.

Asimismo recuerdan que los usuarios de este servicio deben cumplir unos baremos de discapacidad que no los dicta el ayuntamiento.