El Ayuntamiento de Zaragoza cerró el año 2022 con 26,8 millones de euros de remanente, es decir, de dinero que no gastó y que ahora se incorporará a las cuentas de este año, recién aprobadas. La cifra no es definitiva, puesto que todavía falta que el interventor municipal elabore su informe para poder liquidar el presupuesto del pasado ejercicio. No obstante, esa cuantía va a permitir al equipo de PP y Cs cuadrar los números de este 2023, por lo que la concejala de Hacienda, María Navarro, ha avanzado este martes ya el dato «porque son buenas noticias».

El remanente es el dinero que queda en la caja del consistorio de un año para otro. Debe usarse para saldar la cuenta 413 del presupuesto, que es en la que constan las conocidas como «facturas en los cajones», y después el dinero que sobra puede incorporarse al presupuesto del año siguiente.

Así, según desveló Navarro, la cuenta 413 asciende en la actualidad hasta los 2,3 millones de euros, «un nivel históricamente bajo», subrayó Navarro, por lo que el equipo de PP y Cs dispondrá de 24,5 millones de euros más para gastar.

Solución al descuadre que produjo la deuda del tranvía

Y esa es, precisamente y casualmente, la cifra que necesitaba el Gobierno municipal para evitar endeudarse después de la autoenmienda que introdujeron en el proyecto de presupuestos tras el agujero que se generó en las cuentas al haber contabilizado como ingreso para este 2023 los 24,5 millones de euros que el Ejecutivo autonómico debía al consistorio por la deuda del tranvía.

Pero la DGA pagó esa cantidad a mediados de diciembre, por lo que los 24,5 millones de euros se ingresaron el año pasado y computaron como tal en el presupuesto del año pasado.

Para saltar el agujero contable que se generaba, Navarro movió los 24,5 millones de euros de ingresos al capítulo 9, donde constan los préstamos que se piden, por lo que si el equipo de PP y Cs no conseguía cubrir esa cantidad con el remanente debería haberse endeudado para encajar las cuentas. Pero justamente, lo que queda de sobrante tras saldar la cuenta 413 es lo que necesitaba Hacienda para evitar pedir un préstamo.

Así, las inversiones ligadas a ese préstamo previsto se realizarán con el dinero sobrante de 2022. Navarro también explicó que la ejecución de las inversiones previstas se quedó en un 60% del dinero presupuestado, lo que supone una cuantía de 53 millones.

Además, explicó, más de 32,7 millones de inversiones que no se ejecutaron el año pasado se incorporarán a las cuentas de este año al depender de créditos de los que pueden disponerse también en 2023, por lo que la inversión prevista para el presente ejercicio supera los 100 millones de euros.

No obstante, desde Vox le han recordado a Navarro que la decisión de a qué destinar el remanente no depende ya del Gobierno municipal, sino del pleno, ya que PP y Cs aceptaron una enmienda de la formación de ultraderecha en ese sentido. Así, el portavoz del partido en Zaragoza, Julio Calvo, ha dejado claro que su interés es que además de financiar inversiones se dedique el remanente a rebajar la deuda de la ciudad.

Por su parte, desde el PSOE, Ros Cihuelo ha criticado también "la falta de lealtad y transparencia del equipo de Gobierno municipal respecto a la información sobre el cierre presupuestario de 2022". "Tenemos que mostrar, una vez más, nuestra indignación, que ya no sorpresa porque la consejera de Hacienda, María Navarro, haya salido dando unos datos a los medios de comunicación sobre ejecución y el cierre del ejercicio del 2022 sin que los grupos municipales de la oposición tengamos ningún tipo de dato, ni informe, ni siquiera ningún tipo de comunicación oficiosa", ha criticado.