Único. Icónico. Identificable. Reconocible. Y con inspiración aragonesa. Estas han sido las palabras que ha elegido el director general del Real Zaragoza, Raúl Sanllehí, en la presentación del anteproyecto de la nueva Romareda. Con capacidad para 42.500 espectadores y una inversión de 140 millones, su diseño juega con los colores del club y cumple con todas las exigencias de la FIFA para que la capital sea una de las sedes del Mundial de Fútbol 2030 que aspiran organizar España, Marruecos y Portugal.

Diseñado por el arquitecto de Idom, César Azcárate, su construcción se hará por fases, para permitir que la competición liguera pueda jugarse en La Romareda y con el mayor número de espectadores. El estadio propuesto, además de ampliar el aforo y crear nuevas zonas VIP y de hospitality, permitirá albergar todo tipo de eventos, más allá del fútbol.

La Romareda tiene la peculiaridad de ser un campo totalmente urbano, rodeado de zonas verdes y grandes paseos y plazas que se integrarán en el nuevo estadio, ha explicado Azcárate, que a la hora de diseñar el equipamiento ha tenido en cuenta una de las señas de identidad de la capital: el viento. De ahí esas fachadas «modeladas» que propone, cóncavas por la zona norte y sur y convexas por este y oeste, como desgastadas por el cierzo. Unas formas que permitirán dotar de una mayor amplitud al espacio urbano e integrar la plaza Eduardo Ibarra y el paseo Isabel la Católica. «Es un estadio específico para Zaragoza. Será único», ha matizado.  

El campo contará con tres niveles que terminarán con una icónica y envidiable terraza en su planta superior que rodeará todo el estadio. Según ha explicado Azcárate, en la zona de goles se ubicarán los graderíos, mientras que los laterales se reservan para las tribunas, la zona VIP y de hospitality. Una gran cubierta protegerá al público, sea VIP o no, y la disposición de las gradas se ha planteado con la idea de que todos los espectadores estén próximo al terreno de juego. “Serán continuas, con distancias y pendientes ajustadísima para lograr esa cercanía” con los jugadores, ha dicho Azcárate.

La nueva Romareda será algo más que un campo de fútbol y contará con una extensa zona comercial y ocio. Además, la distribución de los espacios hospitality permitirá adaptar las instalaciones a las necesidades y a los eventos que se desarrollen en su interior. "Nos interesaba crear una configuración flexible que podrá ser adaptable a las necesidades del club y de la ciudad, variando incluso el aforo de espectadores VIP de 2.200 hasta 4.100", ha indicado el arquitecto.

Directo | Presentación de la nueva Romareda Real Zaragoza

En concreto, y para cumplir con la normativa FIFA, se han proyectado dos anillos de gradas principales para los espectadores, que se ubicará principalmente en la zona de goles, y las tribunas, en el este y oeste del campo. La oferta para las áreas VIP será «amplia y variada» y habrá espacio para el público premium en la primera planta, donde también se ubicarán los palcos VIP, mientras que el presidencial estará en la segunda. El estadio tendrá un Pitch Club con vistas al túnel de jugadores.

Las obras se harán por fases

Una de las exigencias del ayuntamiento pasa por compaginar las obras con la competición, de manera que se desarrollarán por fases. Según ha explicado el arquitecto de Idom, se aprovecharán los veranos para acometer los trabajos que más afecciones puedan ocasionar, comenzando ya en 2024 con la demolición y construcción de la zona sur. Una vez finalizados, en 2025 se iniciarán los trabajos en la tribuna este, en la que tribuna de preferencia y el terreno de juego se actuará en 2026 mientras que el gol norte se dejará para 2027.

Azcárate explicó que para poder ejecutar los trabajos será necesario desplazar «en horizontal» entre «cuatro y cinco metros» el terreno de juego, y se rebajará su altura 50 centímetros.  

"El riesgo de judicialización nos preocupa"

Azcárate ha recalcado en más de una ocasión que se trata solo del anteproyecto y que todavía quedan detalles por pulir. «El concurso público del ayuntamiento acaba en septiembre por lo que tenemos tiempo para perfilar el proyecto», ha declarado Sanllehí, que ha admitido que la financiación es uno de los temas que quedan por cerrar.

El futuro del estadio no ha estado nunca ajeno a la polémica. De hecho, el director general ejecutivo ha admitido que le «preocupa» la constante crispación entre el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza, y el «riesgo» que existe de que la operación acabe judicilizada. «Este proyecto es mucho más, no es solo para el Real Zaragoza. También lo es para Zaragoza y Aragón y la ciudad tiene que ser una de las sedes del Mundial 2030»,ha defendido Sanllehí, que ha vuelto a dejar claro que son un equipo de fútbol «apolítico» que representa «la diversidad de los aficionados», tratando así de mantenerse alejado de la polémica y de las palabras del presidente del Ejecutivo, Javier Lambán, que cuestionó la llegada de inversores extranjeros «a los que les importa poco el futuro del deporte aragonés». 

En plena campaña electora y con la posibilidad de que haya un cambio de gobierno por otro de izquierdas contrario al actual plan Romareda, Sanllehí ha confesado que se presenta un proyecto de 140 millones acorde a los 75 años de explotación acordados y que contemplan los pliegos. En caso de que este plazo se redujera, «habría que repensar para que funcionen los objetivos que perseguimos», ha admitido el director ejecutivo, que confirmó que se está buscando una empresa para que le dé nombre al nuevo estadio. 

Sanllehí ha defendido la necesidad de que Zaragoza tenga un campo de primera categoría ya no solo para que la capital opte a ser sede del Mundial, sino porque «es fundamental para la competitividad del club». «Su construcción es fundamental para la dimensión que queremos que alcen el club».

Azcón defiende la presentación del proyecto en campaña

La presentación del anteproyecto ha coincidido con el primer día de la campaña electoral. Hoy acaba el plazo que dio la Federación Española de Fútbol a la candidatura de la capital aragonesa para ser sede en el Mundial de 2030 de presentar algo "tangible" que demuestre que Zaragoza podrá albergar partidos mundialistas.

Este es el principal argumento que ha esgrimido el alcalde de Zaragoza y candidato del PP a la Presidencia del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, para justificar que, en plena campaña electoral, se presente el proyecto del que ha sido su principal promesa electoral desde 2019.

"¿Por qué ha presentado el Real Zaragoza? Porque lo ha decidido la Federación Española de Fútbol, que es la que ha decidido que hoy es el último día para mandar un anteproyecto. No tenemos alternativa. Si el Real Zaragoza no presenta ese anteproyecto, significa que nos quedaríamos fuera de ser subsede del Mundial de fútbol", ha expresado Azcón.

"No creo que nadie en su sano juicio, ni siquiera el PSOE, pensara que no hay que presentar el proyecto de campo de fútbol porque eso supondría que nos quedaríamos fuera. Ni el candidato del PP al Gobierno de Aragón ni la candidata del PP a la alcaldía de Zaragoza tenemos la capacidad de decidir cuándo la Federación dice que tenemos que presentar los proyectos. Si el Real Zaragoza presenta hoy el proyecto es porque es el último día para que las subsedes que quieran presentarse, cumplan una serie de requisitos y uno de los requisitos es el anteproyecto", ha recalcado el candidato popular.