El próximo 17 de junio tomarán posesión de su acta como concejal los nuevos inquilinos del salón de plenos del Ayuntamiento de Zaragoza. A partir de entonces, el escenario principal de la casa consistorial se llenará de voces, discusiones, debates y votaciones que, ni mucho menos, serán las primeras que retumban entre esas cuatro paredes y es que el edificio que alberga el consistorio en la plaza del Pilar tiene ya 58 años.

El ayuntamiento actual se inauguró en septiembre de 1965 bajo el mandato del alcalde Luis Gómez Laguna después de 20 años de obras y con parones de por medio en los que la estructura de hormigón quedó al descubierto sin que los trabajos de construcción avanzaran.

El proyecto data de 1941 y es obra de los arquitectos Alberto de Acha, Mariano Nasarre y Ricardo Magdalena Gayán. Las obras comenzaron en 1946 pero en 1951 el consistorio se quedó sin fondos y los trabajos constructivos se paralizaron. En 1954, sin embargo, se retomaron brevemente para dejar acabada la fachada principal y evitar que la estructura afeara la plaza durante la celebración del Congreso mariano. Y no fue hasta 1960 cuando los albañiles se pusieron de nuevo manos a la obra. Cinco años más tuvieron que pasar para terminar el edificio, que oficialmente costó 18 millones de pesetas. La casa consistorial guarda varios tesoros del patrimonio zaragozano. Destacan tres artesonados del siglo XVI , que fueron colocados en el despacho del alcalde (ahora alcaldesa), en la sala de Gobierno y en el salón de plenos. Provienen de la conocida como casa de Gaspar de Ariño, que se derribó en 1963.

Esculturas de pablo Serrano

También son imponentes las coloridas vidrieras del patio interior así como otras obras de arte. Las esculturas del Ángel Custodio y de San Valero, patrones de la ciudad, son obra de Pablo Serrano y aguardan la puerta principal.

Para la construcción de este edificio se tuvo en cuenta el diseño de toda la plaza, y es que era importante que el nuevo ayuntamiento casase con un entorno monumental en el que tanto la Lonja como la basílica del Pilar debían mantener el protagonismo.

Proyecto de ayuntamiento en la plaza de Los Sitios de Navarro. EL PERIÓDICO

Sin embargo, la construcción del ayuntamiento en su parcela actual no fue la primera opción de los dignatarios de la ciudad. En los años 20 del siglo pasado, el consistorio se reservó un solar en la plaza de Los Sitios para el nuevo ayuntamiento.

En 1924 el arquitecto Miguel Ángel Navarro presentó su proyecto para levantar el nuevo ayuntamiento en esa parcela. Tenía un imponente diseño neomudéjar con tres torres que hubieran compartido espacio con otros edificios monumentales como el actual Museo Provincial de Zaragoza, la antigua Escuela de Bellas Artes y el colegio Gascón y Marín. La falta de liquidez echó al traste este plan.

¿Y dónde estaba antes el ayuntamiento?

Antes de la inauguración de la casa consistorial que hoy conocemos, el ayuntamiento ocupó provisionalmente el edificio del instituto Luis Buñuel, en la plaza de Santo Domingo, que recientemente fue desalojado por el equipo de Gobierno del PP y que se convertirá en un centro cívico y de mayores.

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Y antes de aquello, mucho antes, cuando la institución del ayuntamiento como la conocemos hoy ni existía, los mandatarios de la ciudad se reunían ya en el siglo XII y hasta el siglo XX en las conocidas como Casas del Puente, una serie de construcciones adosadas a la puerta de la ciudad que se situaba en lo que actualmente es Echegaray y Caballero justo en frente del puente de Piedra.

En el presente, a la casa consistorial de la plaza del Pilar le nació un hermano a principios de este siglo: el edificio del Seminario, la segunda sede del Ayuntamiento de Zaragoza y que fue inaugurada en 2008 por Juan Alberto Belloch cuando todavía no estaba acabada. Se diseñó para albergar todos los espacios necesarios para la gestión de un Gobierno municipal, sin embargo muchos están vacíos ya que el peso de las decisiones se siguen tomando desde la plaza del Pilar.