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Miles de personas llenan el Mercado Medieval de Zaragoza: "Está yendo fenomenal"

La muestra, que abrió este viernes, permanecerá en el entorno de la plaza del Pilar hasta el domingo

Esta vez, parece que el tiempo acompañará y este sábado ya se está notando. El Mercado de las Tres Culturas de Zaragoza, una cita que en anteriores ediciones ha encontrado en las altas temperaturas su principal escollo, ha topado, por el momento, con un fin de semana agradable que ha propiciado que miles de personas ya hayan visitado los puestos y las actividades que ofrece la muestra en el entorno de la plaza del Pilar. En el mediodía de este sábado esa era la imagen que mostraba, con sus espacios llenos de familias, curiosos y profesionales que ofrecían sus diferentes propuestas inspiradas en el Medievo.

"Cuando hay eventos así, te la juegas un poco con el tiempo que pueda hacer, pero está siendo fenomenal, no está haciendo un calor excesivo tampoco. Se puede aguantar", afirma uno de los miembros de Os Fillos d'o Sobrabre, un grupo bilbilitano de músika folk y medieval que acaba de hacer un pasacalles en las inmediaciones de la calle del Cisne. "Es la tercera vez que estamos en el mercado de Zargagoza y la verdad es que estamos muy contentos", relatan desde esta agrupación que ya suma una década en el mundillo de los mercados medievales.

El sonido de las dulzainas, la gaita y los tambores que ofrece Fillos d'o Sobrarbe encaja a la perfección en el conjunto de esta muestra en la que lo sensorial cobra mucho protagonismo. En lo visual, con los colores de pendones y banderas y los trajes y atuendos que simulan los de la Edad Media, desde retales de cuero a armaduras de caballero, pasando por cornamentas y quijadas que otorgan un aspecto más tribal a alguno de los grupos que amenizan el mercado.

En lo olfativo también resulta una experiencia. Del incienso se pasa rápidamente al olor del puesto de quesos y, un poco más allá, llega el aroma de la carne a la brasa en la plaza San Bruno. Allí cocinan diferentes piezas en la Taberna Alcántara, mientras en el escenario la compañía Chispandora y su espectáculo Animaleando te Cuento entretiene a la gente menuda. "Ayer -por el viernes- fue flojillo, la verdad. Por la tarde hubo algo más, pero esperaba algo mejor", dice uno de los responsables de esta taberna que ya acumula varias ediciones viniendo desde Jaén al mercado zaragozano. "Esperemos que hoy esté la cosa mucho mejor. Llevamos muchos años viniendo por aquí y la verdad es que siempre hay mucha gente y mucho ambiente. Siempre ha ido bien", añade.

En el otro extremo de la plaza, Leonor y Coro descansan en la zona lúdica mientras juega la hija de una de ellas. Para Leonor no es la primera vez en la muestra, a la que acude con la niña para que disfrute de las propuestas lúdicas presentes, los puestos y el ambiente. "Es muy entretenido", destaca sobre este mercado en el que tampoco ve un problema en sus precios. "Es un precio un poco alto, pero entiendo que tiene su porqué. No es demasiado caro y se pueden llegar a comprar algunas cositas", explica esta mujer que relata que el viernes no acudieron por el calor. "Pero ahora se está muy bien, se puede respirar", apostilla.

Para Coro sí que es la primera vez en el mercado de Zaragoza. "Había visto el de Ibiza, que es muy bonito porque lo hacen en la ciudad alta y es muy exótico. Y estaba comentando que tienen puestos muy bonitos aquí también; es muy grande, tiene muchas actividades", evalúa.

"Mañana repetiremos"

Esta muestra también tiene presencia en la zona trasera de la Lonja e incluso cruza el Ebro por el puente de Piedra. En el entorno cercano al puente, donde hay habilitada una zona para comer, degusta Mariana un bocadillo. Esta vecina de la ciudad relata que acude todos los años a una cita que le agrada. "Hoy es el primer día que hemos venido y mañana repetiremos porque nos gusta mucho la combinación de todo lo que hay", destaca.

El del Mercado de las Tres Culturas es un universo vistoso y entretenido, que mezcla elementos propios del medievo con otras propuestas algo alejadas de la época, como los puestos de mojitos o de comida mexicana. Tampoco es necesario el rigor extremo y, con las temperaturas de estas fechas, tomar un combinado fresco no es una mala idea. En esta amalgama, la plaza del Pilar es donde se pueden hallar las muestras más grandes. Cascos y armas y armaduras, catapultas e incluso herramientas de tortura se pueden ver entre grupos de animación, artesanía y espectáculos cada poco rato.

Allí se encuentra Óscar, otro vecino de la ciudad que ha acudido a esta edición, como ha hecho ya en otras muchas entregas. "Llevo viniendo un montón de años", dice sobre una cita en la que, "como siempre", hay mucha gente y mucho calor. "Pero está muy bien, hay buen ambiente y buena música", subraya. "Lo que más me gusta son los espectáculos que hacen, para los críos está muy bien", concluye.

Muy cerca está el puesto de productos textiles Punto y Punto. Arancha, su dueña, considera que este "es un mercado bueno". "Hay mucha gente y compra, si no, no repetiríamos", señala esta zaragozana que ya suma varias ediciones en el mismo lugar. "Tengo clientas que vienen y que saben que estoy aquí", añade. Sobre este año, muestra su alivio al observar que las temperaturas están respetando: "Ayer hizo bastante calor; además, donde estamos nosotras nos pega el sol todo el día, hasta que se pone. Y esto es una gozada, porque los dos últimos años ha sido un horror", asevera.

Sobre los visitantes que acuden a la cita, dice que el público zaragozano "es duro, pero el mercado les gusta". "Yo no me quejo, tengo a mis clientas que repiten todos los años", apostilla. Y, en cuanto a si resulta complicado acceder como profesional a la muestra, indica que "se paga bastante" y existe el handycap de tener que montar los puestos el martes, aunque solo se trabaje viernes, sábado y domingo. "Yo estoy aquí, en mi casa, pero hay gente que viene de fuera y se pegan cinco días sin poder trabajar", evalúa sobre una situación que, no obstante, "compensa".

Yendo hacia los primeros puestos que se encuentran en la plaza del Pilar está María Ruiz y su propuesta de hidromiel y cerveza. Para ella es la segunda vez en un mercado en el que habían intentado instalarse, sin éxito, en ocho ocasiones anteriores. "Llevábamos solicitándolo muchos años, pero nunca nos aceptaban, y el año pasado fue el primero que vinimos. La verdad es que fue bastante bien, salvo el sábado, que hubo una tormenta inmensa y se perdió la venta. Pero este segundo año ya hay mucha gente que viene a buscarnos, así que muy bien", resume.

Y, también acerca de esta edición, indica que "como es el primer año que no hacen tiempos extremos, a pesar de que ayer hizo mucho calor, vino muchísima gente". "Ayer nos sorprendió muy gratamente", recalca esta valenciana que encuentra en los mercados una segunda línea de negocio a su tienda en la ciudad del Turia, Zona de Catas.